• Fue embestido por un vehículo desconocido en los carriles que van a México, a la altura del parque industrial Resurrección.

Odilón Larios Nava. – La mañana de este jueves un hombre de aproximadamente 60 años murió atropellado al inicio del Segundo Piso de la autopista México-Puebla, a la altura del kilómetro 129+300, esto es a la altura del parque industrial Resurrección.
El atropellamiento ocurrió en los carriles con dirección a la Ciudad de México, alrededor de las siete de la mañana. Se desconocen las características del vehículo que lo arrolló, pues la unidad siguió de largo para eludir cualquier tipo de responsabilidad.
El hombre que feneció en tales circunstancias se es de aproximadamente 60 años y se halla en calidad de desconocido, sólo está señalado como occiso número 30; no portaba ninguna credencial o documento que permitiera conocer algo de él.
Según informaron algunas personas, el hombre cruzo desde el otro lado de la autopista, es decir desde el lado de la colonia Maravillas hacia el parque industrial Resurrección, lo hizo a la altura de donde inicia el Segundo Piso de la autopista.
El varón pudo cruzar los carriles con dirección a Veracruz, pero fue atropellado en los carriles con dirección a México, se desconocen las características del vehículo que lo embistió pues siguió de largo y escapó.
La muerte de este hombre fue casi inmediata por un traumatismo craneoencefálico. Cuando los técnicos en urgencias médicas de Caminos y Puentes Federales (Capufe) llegaron al lugar, revisaron al hombre y se percataron que no presentaba signos de vida, por lo que resguardaron el lugar donde yacía el cadáver para evitar que fuera dañado por otras unidades.
Agentes de Vialidad del Estado se encargaron de llevar a cabo las diligencias del levantamiento del cadáver y de realizar los peritajes. La carpeta de investigación que iniciaron es la 1327/2018 de la Zona Centro.
El hombre era robusto, con cabello entrecano y quebrado, bigote, de complexión robusta. No portaba calzado, tenía puesto un pans a cuadros tipo pijama, una camisa con grabados tipo palmera color amarillo y una chamarra gruesa de color rojo, no portaba ropa interior.
Las autoridades presumen que se trata de un hombre que vivía en situación de calle. Durante las diligencias del levantamiento del cadáver no se localizó entre sus prendas ninguna identificación.