• Se suman Udla, Inaoe y Conacyt con inversión superior a 53 mdp

Por Víctor Gutiérrez
La BUAP como institución sede en conjunto con las instituciones asociadas como la Universidad de las Américas Puebla (UDLAP) el Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica (INAOE) y el Consejo Nacional para la Ciencias y la Tecnología, (CONACyT) anunciaron ayer martes la creación del primer Laboratorio Nacional de Súpercomputo (LNS) de la región sureste del país, cuya sede será en el Sistema de Información Universitaria, SIU, ubicado en Ciudad Universitaria de la máxima casa de estudios.
Este magno proyecto de investigación que reúne a las más prestigiadas instituciones de educación superior del país y los centros de investigación en astrofísica y tecnología, tendrá una inversión de 53 millones de pesos y reunirá a 89 investigadores de un total de 500 que están inscritos en el Sistema Nacional de Investigadores, SIN.
De acuerdo con los responsables de este proyecto, mismo que fue presentado ante la presencia de los rectores de la BUAP y la UDLAP, Alfonso Esparza Ortiz y Luis Ernesto Derbez, respectivamente, acto que se llevó a cabo en la sala de sesiones del Complejo Cultural Universitario, y ante medios de comunicación, el LNS deberá quedar listo en diciembre de este año, para que a partir de abril o mayo de 2015 entre ya en operaciones.
Cabe resaltar que este laboratorio es único en su clase y, en el país existen sólo dos laboratorios de esta naturaleza, uno de los cuales se encuentra bajo resguardo de la Universidad Nacional Autónoma de México, UNAM, y el segundo el del Instituto Potosino de Investigación Científica y Tecnológica (IPICYT), de San Luis Potosí, aseveró Ignacio Martínez Laguna, vicerrector de Investigación y Estudios de Posgrado de la BUAP.
Además explicó que este magno proyecto se llevará a cabo en tres fases, donde la primera de ellas consiste en la creación de este centro al que se le conoce también el Data Center del Sistema de Información Universitaria (SIU), donde se ubicará e instalarán más de cinco mil procesadores de cálculo en un espacio pequeño, que estarán interconectados entre sí, pero que a su vez estarán en conexión con otras súpercomputadoras del país y del orbe para el intercambio de información, así como para la solución conjunta de problemas.
Posterior a esta primera etapa, vendrán una segunda y tercera en la que se pretende acercar esta valiosa herramienta a las universidades regionales, pero hacerla también extensiva a las empresas, industrias y, por ende, a las instancias de gobierno que requieran de un sistema de supercómputo para el diseño de prototipos o almacenamiento masivo de datos.
Es preciso señalar que esta clase de laboratorios permitirán hacer transmisión simultánea de datos hasta de 10 gigas por segundo, aunque el LNS del sureste iniciará con uno o dos gigas por segundo, para después ampliar su capacidad hasta por 10 gigas, y servirán para dar soluciones a una gama de problemas, siendo que su principal actividad estará enfocada a la investigación, pero a la vez
tendrá la posibilidad de crear los simuladores que le permitan a los investigadores a resolver problemas.
Por su parte, expertos de la UDLAP explicaron que este sistema de cómputo es de alto rendimiento con procesadores masivos interconectado para resolver problemas de alta complejidad. Para estas labores, señalaron, se debe contar con una malla computacional o también conocida como criptcomputing, la cual tiene como propósito el que la red informática tenga la característica de ser, prácticamente, omnipresente, esto es, que la malla computacional radica en la interconexión con servidores ubicados o dispersos geográficamente, pero que en cuestión de segundos se pueda trabajar y resolver problemas sin importar la distancia.
Sobre este magno proyecto, el rector de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, BUAP, Alfonso Esparza Ortiz aseguró que este permitirá mejorar la calidad de trabajo de los investigadores y fortalecer el plan de desarrollo institucional, en la parte que corresponde a la internacionalización de la universidad.
“Con este laboratorio, la BUAP podrá conectarse con centros de investigación en Europa, lo que en primera instancia nos pone ya a la vanguardia en este ámbito, pues debemos reconocer que se estaba algo atrasado en ello, pero sobre todo, permitirá fortalecer las labores de investigación con instituciones de alto prestigio, sobre todo, con aquellas con las que ya formalizamos un convenio de colaboración”, expresó Esparza Ortiz.
Por su parte, Luis Ernesto Derbez, rector de la Universidad de las Américas Puebla, UDLAP manifestó que seguirán trabajando con la BUAP, pues con este proyecto y para que se entienda la magnitud del mismo, dijo, es que nos coloca como el centro universitario más importante del mundo, esto es, entre las cien mejores del orbe, que es lo que está justamente pasando con la creación de este laboratorio.
Según Derbez Bautista, la universidad que dirige aportara alrededor de 70 investigadores, varios de los cuales tratarán de trabajar sobre proyectos fundamentales en matera de medicina, agua y otras ramas.
“Yo estoy agradecido y contento por encontrar este nivel de colaboración (con la BUAP), que nos ha hecho crecer, y este trabajo conjunto es el primer paso para que ambas instituciones puedan hacer aún más en el futuro más cercano”, expresó.
El LNS se enfocará a trabajos de investigación relacionadas a las ciencias computacionales, ciencias exactas e ingenierías, y las cuales serán usadas en una gama amplia de aplicaciones como en la mecánica cuántica, las simulaciones para la predicción del clima, procesamiento de videos de alta definición, criptografía entre otras.
El súpercomputo es una tecnología en constante evolución, donde cada año las nuevas versiones se incorporan a la lista de computadoras más poderosas del planeta. La comunidad científica de México y el mundo podrán interconectarse con la supercomputadora del sureste, es decir, con los investigadores y científicos de la BUAP, UDLAP, INAOE y CONACyT.
Este laboratorio permitirá desarrollar modelos matemáticos, algoritmos de aprendizaje artificial, donde la complejidad computacional que es masiva y lleva millones de datos, haga posible que lo que antes se resolvía en horas ahora se podrá resolver en segundos.
Una de las principales aplicaciones de esta clase de laboratorios, se da en la detección oportuna de incendios forestales o, en su defecto, para detectar patrones en ondas cerebrales, de tal forma que un hombre en una silla de ruedas pueda manejar la misma a través de los pensamientos, lo cual será de utilidad para mejorar la calidad de vida de las personas discapacitadas.
Estas y otras aplicaciones más son las que un laboratorio de esta naturaleza pueda hacer, pero ahora con la capacidad de resolver dichos problemas en cuestión de segundos o de manera conjunta con científicos o investigadores de otras partes del mundo, quienes podrán interactuar de manera simultánea.