Durante la ceremonia en la que encendió la alarma sonora para iniciar los trabajos de construcción del nuevo aeropuerto, el presidente Andrés Manuel López Obrador calificó como histórico este día porque se materializa la decisión democrática de resolver el problema de saturación en el actual aeropuerto de la capital mexicana.

 

“Inicia la construcción de este aeropuerto civil y militar ‘General Felipe Ángeles’. Es el inicio de una obra importante y también es el poder demostrar en los hechos que se pueden resolver los problemas con eficiencia, austeridad, honestidad.”

 

Al recordar que la decisión ciudadana de no continuar con el aeropuerto en Texcoco generará 120 mil millones de pesos de ahorro, el primer mandatario señaló que en Santa Lucía no se perderá la base aérea militar, sino que se agregan dos pistas para aviación civil que estarán terminadas en dos años y medio.

 

A ello se suma la reactivación del Aeropuerto Internacional de Toluca y la rehabilitación del actual AICM ‘Benito Juárez’. Todo ello conformará el complejo que dará abasto a las necesidades del Valle de México.

 

“Va a haber tiempo para demostrar. Hablarán los hechos. Adelanto que fue mejor esta decisión, porque este es un mejor suelo para construir aquí donde estamos, es suelo firme.”

 

Además de reconocer el trabajo de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y del secretario de Comunicaciones y Transportes, Javier Jiménez Espriú, por la conducción del proyecto, el jefe del Ejecutivo federal afirmó que se dispone de presupuesto, capacidad de ejecución y capacidad operativa para terminar en tiempo y forma.

 

“Vamos a contar para el 21 de marzo de 2022 con un sistema aeroportuario metropolitano.”

 

Tras el periodo de espera por la resolución del Poder Judicial a raíz de los recursos legales interpuestos, el presidente expuso:

 

“Yo creo que nunca había sucedido una cosa parecida en lo que corresponde a una obra pública, y se cumplió legalmente con todo el procedimiento, hasta que ayer ya la autoridad judicial nos permitió iniciar esta obra.”

 

Agregó que, sin importar que se trate de una obra pública considerada de seguridad nacional, la información del proyecto será abierta a los mexicanos y anunció:

 

“A partir de hoy se va a difundir toda la información sobre la construcción del aeropuerto. Transparencia completa, no ocultar absolutamente nada; de modo que todos los ciudadanos le van a dar seguimiento.”

 

Durante su intervención, el consejero jurídico de Presidencia de la República subrayó que la nueva administración federal gobierna al dar primacía a la ley y no al capricho de algunos, por lo que hoy somos todos iguales.

 

“No tendremos el aeropuerto más caro del mundo, el más lujoso y avanzado; en cambio, tendremos uno complementario, austero, decoroso, funcional, seguro, digno y moderno.”

 

El comandante del Agrupamiento de Ingenieros Santa Lucía a cargo del proyecto, Gustavo Ricardo Vallejo Suárez, detalló que Sedena será administradora y ejecutora directa de una obra de ingeniería militar inédita. El diseño y la planeación se apegan a lo estipulado por la Organización de Aviación Civil Internacional y las leyes aeronáuticas; además, se usa tecnología de punta.

 

“Dispondrá de una terminal aérea icónica, racional y sencilla, construida a base de un sistema modular con amplios espacios que faciliten el flujo de pasajeros en su interior, y una gran y diversa zona comercial, en su conjunto operada por sistemas sustentables, promoviendo el uso de luz y ventilación natural que se traduce en manejo eficiente de la energía.”