• Los retuvieron durante más de cuatro horas junto con dos policías de Coronango.
• La policía los rescató por medio de un fuerte operativo; se vivieron momentos de violencia.
• La mujer de 37 años y su hijo de 12 fueron remitidos ante las autoridades correspondientes.

Odilón Larios Nava. – Horas de tensión y violencia se vivieron durante la noche del miércoles y los primeros minutos del jueves en la Sección 9-A de Misiones de San Francisco en el municipio de Santa María Coronango. Los habitantes descubrieron que en la casa de una de sus vecinas había muchos objetos que les habían sido robados, es decir que ella y su hijo de 12 años son los rateros del lugar.
Ese descubrimiento enardeció a los vecinos quienes en cuestión de minutos se convirtieron en una multitud que se apostó afuera de la casa de la mujer de nombre Beatriz Elena de 37 años, la cual estaba acompañada de su hijo Yaret de 12 años. La gente los mantuvo retenidos en la casa y exigían la presencia de los policías y que los detuvieran y encarcelaran. Dos policías municipales de Coronango llegaron en primera instancia para dialogar con el grupo de personas y les indicaron que no podían proceder porque no existía flagrancia delictiva. Eso ocasionó que la gente también retuviera a los uniformados.
Tanto los policías como los ladrones tuvieron que esperar cerca de cuatro horas para ser rescatados por un nutrido operativo policía en el que participaron uniformados de casi todas las corporaciones que hay en el estado.
Durante las acciones de rescate los pobladores se pusieron furiosos y agredieron a pedradas a los policías, varios de ellos resultaron lesionados al ser impactados por las piedras, pero ninguna lesión de gravedad. La turba también apedreó la vivienda de los probables ladrones donde rompieron los cristales de las ventanas y causaron otros destrozos.
Estos actos violentos comenzaron cerca de las 21:30 horas del miércoles, cuando los vecinos se percataron que su vecina era quien les había estado robando probablemente en complicidad de su pequeño hijo, por lo que no dudaron en retenerla.
Cuando los pobladores escucharon de los policías que la detención no podía realizarse de esa manera por no existir “flagrancia”, la gente comenzó a ponerse colérica y retuvieron a los ladrones y a los policías. Por eso es que la policía municipal de Coronango lanzó la alerta y llegaron a auxiliarlos policías de diversos municipios como San Pedro Cholula, San Andrés, Cuautlancingo, Xoxtla, Puebla, agentes ministeriales, policías de la Procuraduría General de la República y Federales.
Alrededor de las 00:30 horas un grupo de policías ministeriales y uniformados ingresaron a dialogar con las personas y tras un fuerte ajetreo en la calle Yehuala, lograron rescatar a los ladrones y la policía. En ese momento la gente comenzó a apedrear a los policías, algunos de los cuales resultaron impactados por las piedras.
Una patrulla de la policía ministerial se quedó dentro del lugar donde estaba la turba. Alrededor de las 01:00 horas otro grupo de policías ingresó y pudo extraer la unidad, la cual no fue vandalizada.
La mujer y su hijo fueron remitidos ante las autoridades ministeriales señalados del delito de robo. La fémina quedó a disposición del Ministerio Público del Fuero Común y su hijo al ser menor de edad, ante el Ministerio Público Especializado en Justicia para Adolescentes.