• Se presume que tenían viejos problemas y cuando el ahora homicida vio a su víctima no dudo en dispararle a corta distancia.

Odilón Larios Nava.- La noche del lunes Huehuetlán el Grande se tiñó de sangre cuando el guardaespaldas del edil de esa demarcación mató a un hombre a quemarropa a tan sólo unos metros de la comandancia de policía. Los uniformados no hicieron nada por detenerlo.
Se presume que el móvil del homicidio fueron viejos problemas entre las familias de ambos involucrados. Los hechos ocurrieron alrededor de las 20:30 horas de este lunes a cuadra y media de distancia de la comandancia de la policía municipal de Huehuetlán el Grande.
Un sujeto identificado como Pedro o José Martínez, apodado El Cuije, originario y vecino del barrio de San Antonio Coatepec, mató a sangre fría a un joven que llevaba a su mamá al médico, según refirieron pobladores y testigos del asesinato.
El finado se llamó Jesús Martínez Osorio, de 30 años de edad, era originario y vecino de Huehuetlán. Según pobladores, hace aproximadamente seis años, el hermano de El Cuije mató a un hermano de Jesús, desde entonces habían tenido problemas ambas familias. Aunque aceptaron que Jesús, hoy occiso, siempre fue muy tranquilo y no era un hombre de problemas.
Los entrevistados refirieron que El Cuije estaba comiendo tacos en la explanada principal del pueblo, cuando vio que Jesús pasaba por el lugar, iba a bordo de una camioneta Ford, color blanco, con placas del estado de California. Jesús llevaba a su madre al doctor. El Cuije lo interceptó y no dudó en dispararle a quemarropa.
El presunto homicida escapó a pie, sin que los policías de ese municipio hicieran nada por detenerlo, según algunos pobladores, los uniformados no intervinieron porque El Cuije es “guarura” del presidente municipal José Zavala.
Cabe señalar que cuando llegaron las asistencias médicas al lugar, corroboraron que Jesús estaba muerto a bordo de su camioneta, por lo que dieron aviso a las autoridades policiales y al Ministerio Público del Fuero Común de Tecali de Herrera para que acudiera a realizar las diligencias del levantamiento del cadáver.
Cerca de 300 personas de la población se reunieron en la presidencia del municipio para reclamar a los policías por no haber intervenido para detener al asesino y permitirle escapar. De acuerdo con las fuentes consultadas parte de las personas que se reunieron para exigir justicia estaban armadas y amagaban con salir a buscar al responsable y hacer justicia por su propia mano en caso de localizarlo.
Una mujer oriunda de Huehuetlán entrevistada por este diario indicó que la familia de El Cuije y en particular la gente del Barrio de San Antonio Coatepec, suele andar armada y ser muy peligrosa, pues basta con que no les guste una mirada para sacar a relucir las armas y accionarlas. Señalan que el alcalde actual es incapaz de meterlos en orden, ya que él les permite andar armados.
Ante la ola de violencia que se ha desatado en Huehuetlán y otros problemas sociales desencadenados en ese municipio los pobladores no tardaron en mostrar su preocupación en las redes sociales, como en Facebook en donde publicaron algunas imágenes con leyendas como “Me dueles Huehuetlán”. Señalan que la incapacidad de gobernar de José Zavala es lo que los ha metido en esa crisis.