• El pasado domingo retuvieron a un matrimonio durante nueve horas solo porque les parecieron sospechosos.
• Como el matrimonio se negó a que los trataran como delincuentes el pueblo enardeció; para liberarlos les impusieron una “multa” de 25 mil pesos.

Odilón Larios Nava. – El Juez de Paz y pobladores de San Bernardino Tepenene, en el municipio de Tzicatlacoyan, por medio de su grupo de Guardias Comunitarios, toman la justicia en sus manos. El pasado domingo retuvieron por nueve horas a un matrimonio únicamente porque les pareció “sospechosa” su presencia, y para obtener su libertad la pareja debió de pagar 25 mil pesos de multa; según los pobladores el dinero sería utilizado para reforzar la seguridad en la comunidad.
De acuerdo con las fruentes policiales consultadas sobre este tema, el matrimonio no cometió ningún delito ni falta administrativa, pero a algunos pobladores su presencia les pareció “sospechosa” y por ello avisaron a la Guardia Comunitaria.
Siguiendo con el reporte de las fuentes, la pareja conformada por Jaime y Guadalupe, empleado y enfermera respectivamente, fueron en su camioneta pick up Tepenene para pasear a sus perros, visitar y llevar comida a una conocida. El hombre portaba un arma calibre 22, la cual utiliza para cazar y de la cual cuenta con los permisos de portación correspondiente.
Como a ciertos ciudadanos paranoicos la pareja les pareció “sospechosa” alertaron a los guardias comunitarios y a otros vecinos. Los vigilantes del pueblo acudieron a exigir al hombre y la mujer que comparecieran ante las autoridades. Pero la pareja se negó, indicaron que no estaban haciendo nada malo y que por ello no tenían por qué ir a ningún lado.
En una revisión que hicieron los guardias ciudadanos encontraron el arma de Jaime y se la retiraron. Jaime les indicó que se la podían llevar y que después acudiría por ella llevando los permisos correspondientes. Y los guardias se llevaron la pistola, pero para ese momento una turba de más de 100 personas se había reunido en la iglesia del pueblo.
La muchedumbre enardeció al saber que la pareja se había negado a ir con los guardias. Y fueron a traerlos. La cosa se ponía más candente, pues la mayoría pretendía hacer lo que consideran justicia por propia mano.
Para ese entonces la policía municipal y estatal ya se encontraba en el lugar. Para permitir que la policía se llevara a la pareja, que nada había hecho, el Juez de Paz y la Guardia Comunitaria, les exigieron 25 mil pesos de multa, dinero que dijeron utilizarían para reforzar la seguridad.
Así fue como permitieron que la policía estatal retirara a la pareja y que el hombre y la mujer resultaran prácticamente ilesos. Las fuentes consultadas indicaron que efectivamente el hombre cuenta con los permisos para portar el arma calibre 22.
La pareja, que es originaria y vecina de la ciudad de Puebla fue remitida por la policía estatal ante el Juez Calificador, pero sólo para que quedara constancia que los habían entregado sanos y a salvo y así deslindar responsabilidades.
Las fuentes consultadas lamentaron que la población de Tepenene se tome la justicia en sus manos, justificando su actuar en el incremento de la incidencia delictiva y en la inacción de las autoridades de ese municipio y del estado.