El Presidente Enrique Peña Nieto, acompañado por su esposa, Angélica Rivera de Peña, encabezó ayer la Ceremonia de Ascensos del Personal del Estado Mayor Presidencial (EMP) 2016, evento que, aseguró, resulta significativo “porque auténticamente se trata de estar con quienes son parte de esta casa, con quienes acompañan al Presidente de la República, a su familia en las distintas labores, más allá de la seguridad que prestan, al cumplimiento de las obligaciones y de las responsabilidades que tiene el Presidente de la República”.

En el salón Adolfo López Mateos de la Residencia Oficial de Los Pinos, el Presidente de México destacó: “Es un privilegio estrechar la mano de quienes han destacado por su intachable trayectoria, probada capacidad profesional e incuestionable lealtad y entrega”, resaltó.

Reiteró su agradecimiento por su preparación de élite para salvaguardar la integridad del presidente, por el respaldo en las diferentes actividades en lugares recónditos de la geografía nacional y en las giras internacionales.

“Para con todo el Estado Mayor Presidencial, mi gratitud perene y todo mi reconocimiento en nombre de mi familia y en nombre propio como Presidente de la República, por la tarea que todos los días cumple con entrega, lealtad y a cabalidad en esta tarea que tienen encomendada”, enfatizó.

El Primer Mandatario expresó a los 76 integrantes del EMP de diferentes rangos que fueron promovidos, y a sus familias, que “el ascenso que han obtenido es un logro que el Presidente de la República siente también como propio”.

Dijo que “un ascenso es, en primer lugar, un triunfo personal, es un logro que cada uno de ustedes y sus seres queridos vive como propio; es un sentimiento de orgullo compartido en reconocimiento al valor y patriotismo de uno de los suyos”.

“En segundo lugar, un ascenso es al mismo tiempo un triunfo colectivo, es una muestra del espíritu de cuerpo que da cohesión y fortaleza a la institución de la que forman parte. Es un reconocimiento al buen desempeño de sus superiores que han tenido la visión y convicción para guiarlos en el camino de la superación y en el sentido del deber”, añadió.

El Titular del Ejecutivo Federal hizo especial mención del General Roberto Miranda Moreno quien alcanzó el pasado 20 de noviembre el grado de General de División. “Un hombre con absoluta lealtad al Presidente de la República que me ha acompañado”.

“Déjenme dar aquí constancia de lo que he observado en más de cuatro años, desde que fui declarado Presidente Electo de los Estados Unidos Mexicanos. Desde entonces y a partir de ese momento, el General Miranda ha estado invariablemente todos los días al lado del Presidente de la República, velando por su seguridad, cuidando de los aspectos logísticos y, sobre todo, siendo una gran compañía”, abundó.

“También reconozco en él la visión y el liderazgo que tiene de esta gran institución para guiarla, orientarla, fortalecerla en sus capacidades institucionales, para cumplir cada día de mejor manera la tarea que tiene encomendada el Estado Mayor Presidencial”, dijo.