El Presidente Enrique Peña Nieto, resaltó que México vive momentos de cambio en muchos aspectos y resulta fundamental entender que el gobierno abierto es una nueva realidad que se debe impulsar con creatividad, con acciones concretas y con el trabajo conjunto entre la sociedad civil y el gobierno.

Resaltó la importancia de establecer una nueva relación con los ciudadanos basada en la colaboración, por lo que México ha llevado el gobierno abierto mucho más allá de los Planes de Acción, logrando cambios duraderos que han sido posibles gracias a la colaboración con la sociedad civil. “Esto es un reflejo de que nuestro país tiene una sociedad cada vez más crítica, más participativa y más demandante. Por eso, el camino hacia el futuro es claro y se llama gobierno abierto”, puntualizó.

Lo anterior al celebrar cinco años de la creación de la Alianza para el Gobierno Abierto (AGA), indicó que coalición internacional ha reinventado la manera de hacer gobierno, al reconocer la importancia de establecer una nueva relación con los ciudadanos basada en la colaboración.

Informó que en los últimos años, la Alianza ha crecido de ocho a 70 países y ha promovido una verdadera transformación de los gobiernos, a través de la implementación de Planes de Acción basados en la transparencia, la rendición de cuentas, la participación ciudadana y la innovación.

En este sentido destacó que México se convirtió en el primer país en cumplir con el 100% de los compromisos de un Plan de Acción. Además, como presidente de la Alianza, durante el periodo 2014-2015, se trabajó para que el gobierno abierto se convirtiera en un habilitador de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030. Para ello se impulsó la Declaración Conjunta de Gobierno Abierto y los ODS, que hoy ha sido adoptada por más de 50 países y 90 organizaciones de la sociedad civil.

El titular del Ejecutivo dio a conocer que México cuenta con dos nuevos pilares institucionales: el Sistema Nacional de Transparencia y el Sistema Nacional Anticorrupción; pilares que representan la mayor transformación estructural de país en favor de la honestidad, la integridad y la rendición de cuentas en el servicio público.

Con el Sistema Nacional de Transparencia, se cumple el mandato constitucional que garantiza el derecho ciudadano a la información pública de cualquier autoridad gubernamental, de los tres Poderes y de aquellas instituciones que reciben fondos públicos, incluidos partidos políticos y sindicatos. Por su parte, con el Sistema Nacional Anticorrupción el cual será presidido por un ciudadano, se han adoptado las mejores prácticas internacionales para prevenir, detectar y erradicar la corrupción, con un enfoque integral.

Finalmente el primer Mandatario, dijo que a partir de la puesta en marcha de ambos sistemas, México ha dado un paso decisivo para reconstruir la confianza ciudadana en sus autoridades y en sus instituciones.