El Gobierno de la República está abierto al diálogo y que desde la Secretaría de Gobernación y por instrucción del Presidente de la República, hay un sí a la apertura y a los acuerdos, pero, enfatizó: “sin emplazamientos y sin amenazas”.
En conferencia de prensa en Mérida, Yucatán, luego de inaugurar el III Encuentro de Legisladoras de las Comisiones para la Igualdad de Género, el secretario de Gobierno enfatizó que sólo habrá diálogo cuando los maestros vuelvan a clases.

Habrá diálogo señalo “cuando cada quien cumpla su parte: ellos enseñando a los alumnos, y nosotros con las puertas abiertas para el diálogo en cuanto este objetivo se pueda cumplir”.

El funcionario federal indico que la evaluación educativa no tiene el objetivo de privatizar la educación ni repercutir los intereses laborales de los maestros. Prueba de ello es que la mayoría de los docentes la apoyan.

Destacó que la reforma educativa pretende que los maestros se encuentren en las mejores condiciones para la impartición de sus clases, a fin de que los niños salgan mejor preparados.
Reitero que el objetivo es mejorar la calidad de la educación, mejorar las escuelas y profesionalizar a los docentes, de reconocer el esfuerzo a aquellos maestros que se han esforzado por mejorar y tan lo han comprendido muchos docentes, que para las evaluaciones del 11 y 19 de julio, se han inscrito más de 150 mil profesores.

De hecho, aseguró que “han quedado muy atrás algunas voces de grupos que han querido engañar o desviar la atención respecto a para qué es la reforma. El querer manipular el objetivo fundamental, que es que nuestros niños estén mejor preparados, ha quedado atrás”.

Y por ello, insistió en la apertura del gobierno al diálogo, pero aseguró que éste se entablará sin presiones. Sólo podrá haber conversaciones cuando los maestros estén impartiendo clases en todas las escuelas y se termine adecuadamente el ciclo escolar.

Esto es, aclaró, que se repongan las semanas perdidas “y entonces sí, con todo gusto, estaremos para dialogar con ellos”.