(EXCELSIOR)

El subsecretario de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación (Segob), Roberto Campa Cifrián, aseveró que la convicción del gobierno de la República es erradicar la práctica de la tortura en el país.

La tortura no se justifica en ningún caso, ni siquiera ante los peores escenarios, pues por su gravedad es una de las violaciones que no admite excepciones, afirmó.
Durante el lanzamiento del Programa Nacional de Capacitación Policial en Derechos Humanos de la Comisión Nacional de Seguridad, en San Luis Potosí, dijo que las y los policías de cualquier corporación deben ser auténticos defensores de derechos humanos.
En ese sentido, el funcionario de la Segob enfatizó que “ha llegado el momento de terminar con esta práctica, de erradicarla por completo” y reiteró el compromiso del gobierno federal para combatirla.

Asimismo, destacó que también se requiere junto con las leyes y las instituciones de la voluntad y determinación personal en todos los niveles y todos los campos para avanzar en este esfuerzo.
Es así como exhortó a que el presente curso de Capacitación Policial en Derechos Humanos de la Comisión Nacional de Seguridad que dio inicio fue diseñado cuidadosamente para cumplir con los objetivos planteados, represente un antes y un después respecto a este flagelo.
Puntualizó que la tortura en sí misma es un factor detonador de violencia, no es un factor de seguridad, ya que -dijo- una investigación fundada en la tortura carece de valor jurídico, y no garantiza llegar a la verdad.

Esta práctica daña a quien la sufre, pero también daña a la sociedad resquebrajando el tejido social y corrompe las bases de la confianza entre autoridades y ciudadanos, expresó.
Es por esto, que la instrucción del presidente Enrique Peña Nieto transmitida a través del titular de la Secretaría de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, es la de priorizar este tema en la política de derechos humanos, señaló el funcionario federal.