• Sus familiares lo identificaron y reclamaron el cuerpo; cabe señalar que es uno de los dos descuartizados encontrados el jueves en Bosques de Manzanilla.
  • El Charrascas era un conocido “madrina” de diversas corporaciones policiales, a quien además se le relaciona con venta de drogas, robos y extorciones a comercios.

 

Odilón Larios Nava. – Formalmente, por medio de la identificación del cadáver, se corroboró que uno de los dos cuerpos descuartizados hallados el pasado jueves por la noche en Bosques de Manzanilla, en la ciudad de Puebla, corresponde al de Adrián Álvarez Juárez, alias El Charrascas y/o El Delta. El cuerpo fue reconocido y reclamado por sus familiares.

Al día siguiente de ser hallados los dos cuerpos descuartizados, encobijados y embolsados, se supo que con ellos había una cartulina con un narcomensaje, en él se leía, entre otras cosas, la supuesta identidad de uno de los occisos a quien sus verdugos identificaban como El Charrascas.
Sin embargo, oficialmente, los dos hombres estaban en calidad de desconocidos.

Después de practicar la necropsia, los familiares lo identificaron plenamente, entre otras cosas por las características, los tatuajes y la cicatriz en el rostro, la cual le ganó el mote de El Charrascas o El Charrascado.

Es por ello que fue entregado a sus deudos para que lo velen y sepulten. Este hombre tenía su domicilio en la junta auxiliar de La Resurrección, muy cerca de donde fue abandonado su cuerpo y el otro hombre que sufrió su mismo fin.

El Charrascas se dedicaba a ser “madrina” – es decir un soplón de las diferentes corporaciones policiales –, a cambio ganaba canonjías. Se le relacionaba con el delito de venta de drogas, robos y extorciones a diversos establecimientos.

Fuentes policiales aseguran que firmó su sentencia de muerte cuando presuntamente asaltó el centro nocturno la madrugada del lunes 16 de julio, debido a que en ese momento un líder de un grupo armado se encontraba ahí dentro y fue víctima del asalto.

Una línea de investigación señala que en venganza ese líder delictivo fue a cobrar la afrenta. Otra hipótesis indica que se trata de un ajuste de cuentas, e incluso que podría ser parte de una limpia de delincuentes anunciada en días recientes por grupos delictivos.