Al encabezar la presentación del Programa Nacional de Derechos Humanos 2014-2018, el Presidente de la República, Enrique Peña Nieto, subrayó que el objetivo es “transitar del reconocimiento de los derechos humanos económicos, sociales, culturales, ambientales, civiles y políticos de las personas, a una política de Estado que garantice en la práctica su efectivo cumplimiento”.
Mencionó que el Gobierno de la República trabaja con determinación en favor de los derechos humanos, y los esfuerzos realizados en año y medio de gobierno ya permiten observar importantes avances: “de manera destacada, las recomendaciones de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) a las dependencias del Gabinete de Seguridad se han reducido en más del 75 por ciento, especialmente las dirigidas a las Fuerzas Armadas”.
En el evento, realizado en el Palacio Nacional, el Presidente Peña Nieto explicó que el Programa Nacional de Derechos Humanos 2014-2018 se distingue por cuatro características esenciales:
Primera es un Programa con visión nacional que involucra a los tres poderes y a los órganos autónomos, y por eso se puede considerar una auténtica política de Estado.
El Titular del Ejecutivo Federal expresó su reconocimiento a las entidades federativas que ya cuentan con un programa estatal de Derechos Humanos, e hizo una respetuosa convocatoria a las que se encuentran en ese proceso “para que alineen sus esfuerzos al Programa Nacional que hoy se presenta”.
En la segunda característica es que coloca a los derechos humanos en el centro de todas las acciones del Gobierno. Congruente con el mandato Constitucional.
En lo que respeta a la tercera esta promueve los derechos humanos son una responsabilidad de Estado compartida entre los Poderes, órdenes de Gobierno y sociedad civil. “Son una causa que nos debe unir como nación para pasar de esfuerzos aislados a una coordinación eficaz, y creo que la presencia de los representantes de los Poderes, de los órdenes de Gobierno y de la sociedad civil, acreditan que esta es una tarea que nos convoca a todos”, apuntó.
Finalmente la cuarta indica los mecanismos de información y evaluación independientes. Por primera vez se establecen indicadores para medir y evaluar el goce y ejercicio de los derechos humanos. Asimismo, el Programa adopta la metodología de indicadores del Alto Comisionado de las Naciones Unidas y de la Organización de los Estados Americanos para conocer avances y retos que hay en esta materia.
El primer Mandatario informó que a fin de lograr la eficaz implementación del Programa, a partir de este día deberán instrumentarse las siguientes medidas dentro de la Administración Pública Federal:
UNO: Se ampliará y fortalecerá el proceso de capacitación a los servidores públicos, en el marco de las nuevas disposiciones constitucionales.
DOS: Cada Secretaría deberá fortalecer sus mecanismos internos de evaluación, a fin de asegurar el alineamiento de sus programas y acciones con el Programa Nacional de Derechos Humanos.
TRES: Igualmente, cada Secretaría deberá adoptar las disposiciones reglamentarias y administrativas necesarias para prevenir violaciones a los derechos humanos en el ámbito de su competencia.
Finalmente apuntó que el Gobierno de la República está comprometido en reforzar los instrumentos para prevenir y evitar cualquier violación a los derechos humanos, “que deben ser investigadas y sancionadas conforme al nuevo marco normativo que hoy nos rige”.