Actualmente, la interconectividad digital, de la que dependen nuestras relaciones sociales, laborales y de negocios, nos proporciona grandes beneficios, pero también conlleva importantes riesgos. Expertos en ciberseguridad señalan que el uso de redes digitales es blanco fácil para los criminales y terroristas, quienes pueden dañar tanto a la población civil, como a empresas y gobiernos.

Entre más evoluciona el mundo cibernético más se complica la seguridad y más costosa va siendo. De acuerdo con el artículo “El estado de la ciberseguridad en México: una visión general”, el costo de los incidentes de cibercrimen en el mundo pasará de 3 billones de dólares a principios de 2015 a un estimado de 6 billones para 2021.

En el reporte de “Métricas de Ciberseguridad en México” elaborado por The Social Intelligent Unit (SIU) señala que México cuenta con algunas herramientas cuyo objeto es prevenir y combatir las ciberamenzas, como por ejemplo: Colabora internacionalmente a través del Equipo de Respuesta a Incidentes de Seguridad Cibernética (CERT-MX), el cual se dedica a preparar al país para ciberataques relacionados con la infraestructura crítica, gestionar respuesta ante este tipo de ataques, entre otras actividades.

De igual forma, la Policía Federal cuenta con División Científica de la cual deriva la Unidad Especializada para la Atención de Delitos Cibernéticos que atiende solicitudes de apoyo a este tipo de delitos.

En este sentido, dentro del Índice de Ciberseguridad Global (ICG) 2017, coloca a México en la posición 28 a nivel global en esta materia, con una calificación de 0.66 (mínima 0, máxima 1), similar a la del promedio de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), de 0.65, pero muy por arriba del promedio de América latina y el Caribe, donde ocupa el primer lugar. Singapur es el país con la mayor calificación en esta edición, seguido de los Estados Unidos.

Con la finalidad de avanzar en las debilidades y reforzar las fortalezas de nuestra ciberseguridad, el Gobierno de la República, a través de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, anunció el pasado 23 de octubre una estrategia nacional en materia de ciberseguridad, en particular, en el ámbito del sistema financiero, no sólo por el incremento del número de casos de cibercrímenes en este sector, sino también para mitigar el riesgo de pérdidas patrimoniales tanto de los usuarios de productos y servicios financieros como de las propias instituciones que los brindan, así como por el impacto que esto tiene en la estabilidad del sistema financiero en su conjunto.

La estrategia tiene como objetivos contar con un protocolo para anticipar ataques y tener capacidad de respuesta rápida para que la información y transacciones estén protegidas.