• Desde 2008, los académicos Fermín y Miguel Tenorio Cruz impulsan vocaciones tecnológicas y científicas en la Preparatoria Regional “Enrique Cabrera Barroso”

BUAP. 30 de octubre de 2016.- A raíz de observar la falta de vocación tecnológica y en ciencias exactas en el municipio de Tecamachalco, Fermín y Miguel Tenorio Cruz, académicos de la Preparatoria Regional “Enrique Cabrera Barroso” de la BUAP, tomaron como bandera la ciencia y la tecnología para cambiar el entorno y formar futuros científicos.
De acuerdo con datos del INEGI de 2014, 29.9 millones del total de la población en México son jóvenes de 15 a 29 años: un grupo representativo para la detonación de talentos.
Con los conocimientos en mano y toda la disposición para cumplir este cometido, en 2008 los hermanos Tenorio crearon el Taller de Robótica en esta unidad académica, de ahí surge el Grupo de Robótica PRECB ganador del Premio Nacional de la Juventud 2016, en la distinción de Ciencia y Tecnología, en la Categoría A.
Dicho premio les fue entregado en la Residencia Oficial de Los Pinos. Este galardón es el máximo reconocimiento que el gobierno federal otorga a jóvenes entre 12 y 29 años que, por su dedicación al trabajo y aportaciones a la sociedad, son considerados como ejemplo a seguir.
En sus inicios, el Grupo de Robótica PRECB comenzó realizando divulgación científica, principalmente en escuelas primarias, pero para sus fundadores esto no era suficiente. Fue así como se propusieron participar en certámenes, como el Concurso Nacional de Aparatos y Experimentos de Física, Ciencia Joven, Expociencias e Impulsa México, los cuales confirmarían las competencias de los jóvenes integrantes del grupo y la calidad de sus proyectos.
Actualmente, el Taller de Robótica es más que un simple taller, porque aborda en sus sesiones aspectos de Mecatrónica, Física, Matemáticas e incluso Astronomía. Así, el Grupo de Robótica PRECB se consolidó como un equipo representativo de esta preparatoria y de la Máxima Casa de Estudios en Puebla.

Formar vocaciones científicas entre los jóvenes
Con la emoción en la voz y el brillo en los ojos, los hermanos Tenorio Cruz comentan que realizar esta tarea no ha sido fácil, pero el resultado es lo que más importa. “Los premios y reconocimientos son consecuencia del trabajo realizado, cuyo principal fin es formar vocaciones científicas en los jóvenes”, afirman con una sonrisa en el rostro.
“Buscamos que los estudiantes cambien de mentalidad al interactuar con la gente y defender un proyecto propio, además dichas actividades les permiten obtener habilidades para su posterior formación profesional”, argumentan.
Han desarrollado varios trabajos, como el “Guante sensor para invidentes”, con el cual en 2012, uno de los integrantes del Grupo de Robótica PRECB, Alberto Brian Fernández Alducin, ganó el Premio Nacional de la Juventud, en la distinción de Ciencia y Tecnología. En el 2013, con el proyecto “Volviendo a trabajar: Prótesis electrónica”, otro de sus integrantes, Joaquín Daniel Gallardo Pérez, obtuvo el Premio Estatal de la Juventud, en Logro Académico, Ciencia y Tecnología.
En 2015 lograron dos primeros lugares: en el “Foro Internacional de Emprendedores”, edición México, realizado por Junior Achievement México, y en el “XXV Concurso Nacional de Aparatos y Experimentos de Física”, organizado por la Sociedad Mexicana de Física (SMF) y el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).
Además, en el área de Mecatrónica de la primera “Feria de Ciencia y Tecnología 2015” (FECIT), que organizó la Academia de Sistemas Electrónicos y Reconocimiento Controlado (Seyrec), ganaron acreditaciones internacionales para participar en ferias de ciencia en Colombia y Argentina.
Este año lograron el primer lugar en el “XXVI Concurso Estatal de Aparatos y Experimentos de Física” y con ello su pase a la etapa nacional de dicha competencia, en la cual continuó su carrera de éxitos al obtener el segundo lugar en la modalidad Aparato Tecnológico.
En este, la estudiante Yaret Guadalupe Galicia Marín presentó el proyecto “Salvando el futuro: muerte de cuna”, un dispositivo que previene el denominado Síndrome de Muerte Súbita en el Lactante, mejor conocido como “muerte de cuna”. El elemento clave del dispositivo es un acelerómetro -sensor similar al que utilizan los teléfonos celulares para detectar su posición y con ello conocer la orientación de la pantalla- que permite determinar cuando el bebé se colocó en una posición para dormir que podría provocar la muerte de cuna; cuando esto sucede se emite una alarma auditiva, además de que la cuna se balancea suavemente, de manera autónoma, para cambiar la posición del infante.
De igual forma, en la clausura del programa “Formación de Emprendedores y Empresarios 2016” lograron cuatro premios en la categoría de Nivel Medio Superior: Empresa con el Mejor Desarrollo Tecnológico, Mejor Director del Departamento de Recursos Humanos, Asesor del Año y uno de los más importantes del evento, la “Emprendedora del Año”, reconocimiento que entregaron a una de las integrantes del “Grupo de Robótica PRECB” por su alto desempeño en este programa.
“El trabajo no se puede cuantificar”, insisten, mientras la plática fluye y las horas pasan.

“Uno retribuye lo que sabe”
Con un promedio de inscripción de 65 alumnos en cada convocatoria del Taller de Robótica, año con año y sin recibir un pago extra por su trabajo, todos los sábados de 10:00 a 14:00 horas, Fermín y Miguel Tenorio Cruz impulsan vocaciones científicas.
Fermín, quien es egresado de la Licenciatura en Electrónica, tiene la formación en Electrónica y Matemáticas por estudiar en la entonces Escuela de Ciencias Físico Matemáticas de la BUAP, hoy Facultad de Ciencias Físico Matemáticas. Realizó estudios de Maestría en Ciencias, con especialidad en Optoelectrónica.
Por su parte, Miguel ingresó a la Facultad de Ciencias de la Electrónica (FCE) de la Institución, al mismo tiempo que estudió inglés. Más tarde, trabajó como instructor de dicho idioma en una comunidad y en una empresa ejerció la profesión estudiada en la FCE.
La misma dinámica restringe el número de integrantes del Grupo de Robótica, porque uno de los requisitos es ser alumno regular y no reprobar materias. Conforme se imparte el Taller de Robótica, las sesiones avanzan, surgen las ideas y nacen los prototipos con fines sociales. Para la realización de un prototipo, el grupo se divide en departamentos que cumplen con una función específica, desde el diseño, cotización y producción final.
Definido el proyecto, los profesores -originarios de Puebla- asesoran a los jóvenes en el desarrollo del mismo. Tal es el caso de DISPARK, un dispositivo en forma de cuchara para neutralizar el movimiento en pacientes con Parkinson, además incluye cuchillo, tenedor y bolígrafo. BOT, un robot móvil que enseña a los niños a respetar la naturaleza y SODVI, un chaleco para personas con debilidad visual que les notifica de los obstáculos a su alrededor y que también dispone de un monitor de ritmo cardiaco y GPS.
Con SODVI participaron del 6 al 9 de septiembre en el “Primer Encuentro Latinoamericano & The Expo 2016: Semilleros y Jóvenes Investigadores”, en Valledupar, Colombia, donde compitieron proyectos de investigación de ocho países. Su proyecto ganó la acreditación para participar en la Feria Internacional “Expocytar 2017”, a realizarse en Santa Rosa, en la provincia de La Pampa, Argentina.
De igual manera, los días 7 y 8 de octubre, en el 7º Foro de Ciencia y Civilización en el municipio Cerrito, en la provincia de Entre Ríos, Argentina, obtuvieron el primer lugar internacional como Mejor Equipo Campamentista y segundo lugar internacional en Mejor Proyecto Tecnológico, con Parkinson: Neutralizando el movimiento.
Como un reconocimiento a su esfuerzo y dedicación, al año obtienen un promedio de cuatro premios, con ellos enaltecen el nombre de su alma mater. En realidad se trabaja más, dicen, puesto que las sesiones del taller son extracurriculares, pero la satisfacción es lo relevante. Al final, “uno retribuye lo que sabe mediante su aplicación al entorno a través de proyectos sociales”, asegura Fermín Tenorio Cruz.
Enseñar es una noble labor, es sembrar semillas y esperar los frutos. Un ejemplo de ello es el ganador del Premio Estatal de la Juventud 2013, Joaquín Daniel Gallardo Pérez, egresado del Grupo de Robótica PRECB y quien formó su microempresa enfocada a diseñar luminarias solares y a la búsqueda de combustibles alternos.
Incluso la Dirección General de Educación Media Superior (DGEMS) de la Institución tomó en cuenta, a través de la organización IMPULSA Puebla-Tlaxcala, la opinión del Grupo de Robótica PRECB acerca del plan curricular de una materia sobre formación de emprendedores.
De los inscritos en el taller, un 90 por ciento termina por estudiar ingenierías. Alan Tenorio Rivera es uno de ellos, quien a pesar de ser alumno de la Preparatoria Lic. Benito Juárez García –con sede en la capital poblana-, acude a Tecamachalco a las sesiones sabatinas del taller y entre semana cuando se requiere. Piensa estudiar Electrónica y especializarse en Biotecnología.
Formar vocaciones científicas es lo que nos mantiene, aseveran los hermanos Tenorio Cruz: “Siempre han dicho que estamos locos, pero sabemos que formamos a los futuros científicos del país”. Ese es el objetivo del Grupo de Robótica PRECB de la Preparatoria Regional Enrique Cabrera Barroso, ubicada en el municipio de Tecamachalco.