+ De acuerdo con diversos reportes comparativos de universidades, BUAP cuenta con una posición sobresaliente entre las universidades públicas estatales en México
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Por Diego Armando Cuautle

La firma internacional Fitch Ratings calificó la calidad crediticia de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla y la consideró con perspectiva estable, al ratificar el ‘A+(mex)’, que confirma su estabilidad financiera, transparencia y posición competitiva calificada como estable.
La ratificación de calificación a la calidad crediticia de BUAP se basa en que la universidad presenta fortalezas como un nivel de endeudamiento bajo, una posición de liquidez fuerte, un remanente operativo por encima del adecuado para el sector de instituciones de educación superior y universidades, una posición competitiva alta que se refleja en un incremento constante de la demanda, oferta académica amplia y acreditaciones académicas positivas, y una gestión y administración buena.
Por el contrario, la calidad crediticia de BUAP está limitada por contingencias relacionadas con su sistema de pensiones y jubilaciones, y un esfuerzo bajo para generar ingresos a través de colegiaturas y servicios escolares.
En lo que concierne al desempeño presupuestario, durante 2016 la universidad continuó con una flexibilidad financiera fuerte. Cabe señalar, que por lo general Fitch espera que las entidades del sector de instituciones educativas y universidades tiendan a reportar márgenes de operación estrechos e ingresos netos en punto de equilibrio.
Dicha calificación señala que el remanente operativo ajustado (Roaj; flujo libre para servir al pago de la deuda o realizar inversión) fue MXN1,068.3 millones, equivalente a 13% de los ingresos disponibles (ID) (2015: 9%). Este resultado favorable se debió principalmente a la capacidad que mostró la universidad para ajustar su gasto ante un dinamismo bajo en los ingresos.
En 2016, los ingresos totales (IT) reportaron un incremento anual de 1.0% que ascendió a MXN8,437 millones. De los IT, 80.4% provinieron de subsidios federales y estatales (2015: 79.5%). Del total de subsidios 79.7% fueron ordinarios y el resto extraordinarios. En lo que respecta a ingresos propios y otros ingresos, BUAP reportó caídas de 10.4% y 0.9%. Lo anterior se explica por la continuidad de una política de apoyo en titulación, cero incrementos de cuotas de colegiaturas y a la reducción de ingresos por servicios hospitalarios.
Por el lado de los egresos, el gasto operativo totalizó MXN7,124.6 millones, que comparado con 2015 mostró un recorte de 3.7%. A excepción del rubro correspondiente a ayudas sociales, que aumentó 51.4%, el resto disminuyeron. La reducción del gasto, se ha favorecido por la implementación de políticas de centralización y más control del gasto.
Para 2017, Fitch espera que la universidad siga aplicando medidas de contención de gasto, para atenuar la expectativa de una contracción de 3.9% en los ingresos por subsidios, particularmente federales y estatales de carácter extraordinario. Esta situación, si no se acompaña de una reducción en el gasto, impactaría negativamente en el Roaj, situándose por debajo del nivel alcanzado en 2016.
BUAP cuenta con una posición de liquidez fuerte al registrar una cobertura de caja a pasivo no bancariode 1.4 veces (x). La caja fue MXN1,181.2 millones mientras los pasivos no bancarios sumaron MXN816.1 millones.
En opinión de Fitch, BUAP reportó un nivel de endeudamiento considerado como bajo. Durante 2016 mantuvo una política de endeudamiento prudencial y no contrató obligaciones crediticias adicionales. Al 31 de diciembre de 2016, el saldo de deuda bancaria totalizó MXN17 millones que, en términos de los ID,representa 0.2% (2015: 1.2%).
Ante un atraso en la llegada de transferencias federales ordinarias, en el mes de febrero de 2017, BUAP tuvo la necesidad de contratar un crédito de corto plazo con HSBC por MXN122 millones para solventar requerimientos pago de la nómina. Una vez cubierto el atraso, la universidad finiquitó la totalidad del crédito el 1 de abril de 2017.
De acuerdo con la universidad, derivado de las disposiciones nuevas de la Ley de Disciplina Financiera para la Entidades Federativas y Municipios, que también es aplicable para entes públicos, y dado que concluye la gestión de la rectoría 2013 a 2017, no se contempla requerir a la contratación de créditos nuevos.
La agencia se mantendrá observante del proceso de renovación de las autoridades universitarias, así como de los planes de endeudamiento que la gestión nueva presente y al efecto que tenga sobre la calidad crediticia de BUAP.
Fitch Rating explicó que en el 2016, el número de aspirantes a la universidad creció 19%, es decir, hubo un total de 57,039. De este número se aceptaron 46.1% (2015: 45.5%) y de los aceptados se inscribió 91.9% (2015: 92.9%).
La BUAP se mantiene entre las universidades públicas estatales con mayor matrícula (88.9 mil alumnos; crecimiento anual: 7.2%) y es líder en calidad académica entre las universidades públicas estatales localizadas en la región centro del país.
De acuerdo con diversos reportes comparativos de universidades, BUAP cuenta con una posición sobresaliente entre las universidades públicas estatales en México. En el Ranking QS Top Universities Latam 2016, BUAP ocupó las posición 72 (2015:74) entre 394 universidades consideradas. Asimismo, el reporte de mejores universidades de México realizado por AméricaEconomía, BUAP se colocó en la posición nueve en 2017 (50 universidades evaluadas), mejoró 10 posiciones con respecto a 2016.