• A esos tres jóvenes se les vincula con el huachicol y venta de drogas; uno de ellos fue asesinado a balazos la madrugada del miércoles.
• Aseguraron que la familia no se mete en problemas, exceptuando a esos tres parientes; piden la intervención de las autoridades.
• Uno de esos parientes incomodos baleó a un voceador el día de ayer frente al corralón de la carretera a Valsequillo en el kilómetro 14.5.
• Los jóvenes suelen hacer desmanes y ostentarse como personal de la PGR solo porque le prestan el servicio de corralón a esa dependencia.

Odilón Larios Nava. – Después de que el pasado miércoles por la madrugada fuera asesinado Alejandro García Orea, de 24 años, atrás del corralón que presta servicio a la Procuraduría General de la República (PGR) ubicado en el kilómetro 14.5 de la carretera a Valsequillo, la familia Orea se desmarcó del actuar de tres de sus jóvenes parientes entre ellos el ahora occiso. Pobladores de San Baltazar Torija, en el municipio de Cuautinchán, también externaron su preocupación por los actos de violencia que protagonizan dichos jóvenes.
Familiares y pobladores no dudaron en señalar que Marcos, Roberto y Alejandro (este último fue asesinado la madrugada del miércoles), se decidan a vender huachicol, y dijeron que incluso hay rumores que los vinculan con venta de drogas. Aseguraron que esos jóvenes para cometer los actos ilegales se ostentan como parte de la Procuraduría General de la República (PGR) pese a que solo prestan un servicio, que es el del corralón.
Los entrevistados piden que las autoridades investiguen y actúen en consecuencia, que detengan a estas personas. Por su parte los familiares de dichos jóvenes exigen que se investigue bien y que se capture solo a los verdaderos delincuentes, ya que aseguran el resto de la familia no se relaciona con hechos delictivos.
Fueron muy precisos al señalar que la familia Orea no tienen ningún vínculo con los actos delictivos que cometen tres de sus parientes más jóvenes, entre los que se encontraba Alejandro García Orea, de 24 años, quien fue asesinado la madrugada del miércoles en el corralón ubicado en el kilómetro 14.5 de la carretera a Valsequillo, en lo que se presume fue un ajuste de cuentas.
En el pueblo de Torija las personas se quejan porque dichos jóvenes comercializan huachicol y crean desmanes sin que la policía pueda intervenir porque siempre andan armados, portan armas de grueso calibre de uso exclusivo del Ejército Mexicano. En ocasiones detonan sus armas y los vecinos temen que una bala perdida pueda lastimar a algún inocente.
Los entrevistados indicaron que los jóvenes que cometen dichos actos delictivos son: Marcos, Roberto y Alejandro. El último mencionado fue asesinado el miércoles por la madrugada. Según indicaron los informantes, hace 15 días la policía de Cuautinchán detuvo a Alejandro porque estando alcoholizado hizo disparos en la vía pública, pero intervino su primo Roberto, quien se ostentó como parte de la PGR y amenazó a los uniformados locales, y así consiguió que liberaran a Alejandro.
Las personas entrevistadas indicaron que los tres primos administran el corralón que rentan a la PGR, el cual está ubicado en el Rancho San Daniel, en Torija. Ahí resguardan los vehículos que se aseguran a los huachicoleros. Afirman que estos jóvenes posteriormente venden el combustible por las noches, incursionando así en la industria ilegal del huachicol.
Lo anterior ha ocasionado que se señale a la familia Orea de dedicarse al huachicol y a la venta de drogas. Por eso es por lo que miembros de la familia solicitaron hablar con la prensa, para pedir que no se generalice: “La familia Orea no se dedica al huachicol ni a la venta de drogas. Tres de los chavos de la familia están metidos en actos delictivos (a uno ya lo mataron el miércoles), y si las autoridades quieren hacer justica que los capturen, pero que no se generalice, no todos los Orea participamos en esos negocios ilegales”.
Temen que las actividades ilícitas de los tres parientes que señalan, acarreé problemas a toda la familia. Por ello buscaron deslindarse: “la abuela y los tíos nada tienen que ver con las actividades de ilícitas de Marcos, Roberto y Alejandro (ahora occiso)”. Además de temer que las autoridades los relacionen con las actividades de los tres mencionados, también temen que algún grupo delictivo por el afán de hacerles daño arrase con toda la familia.
Como muestra de lo agresivos y peligrosos que son dichos jóvenes, los entrevistados indicaron que alrededor de las ocho de la mañana de este jueves iba pasando un vendedor de periódicos, voceando el asesinato de Alejandro, de la casa ubicada en el kilómetro 14.5 de la carretera a Valsequillo salió Marcos y disparó contra el auto en que iba el vendedor de periódicos, el cual resultó lesionado y fue llevado a un hospital de la ciudad de Puebla.

LA AGRESIÓN AL VOCEADOR

Por la mañana de este jueves un vendedor independiente de periódicos, de los llamados “gritones” salió a vender las noticias. Acudió a Torija donde pretendía comercializar la nota de la ejecución de uno de los propietarios del corralón que presta servicios a la PGR.
Al pasar frente al corralón del kilómetro 14.5 de la carretera a Valsequillo anunció la nota. El primo del occiso salió armado y disparó en diversas ocasiones contra el auto del voceador. Una bala lo alcanzó en el glúteo.
Alejandro D. C., de 63 años, el voceador, empezó a sangrar. Su hijo de nombre Samuel tomó el volante y lo llevó al hospital del Sur el cual le quedaba más cerca pero no le recibieron al herido.
El joven mientras conducía llamó al 911 y pidió apoyo y en la 11 Sur y Periférico Ecológico lo interceptó una ambulancia y policías de diversas corporaciones. El lesionado fue llevado al Hospital de Traumatología del Sector Salud, donde su estado de salud es considerado como estable.
Después la policía ministerial acudió a realizar una inspección en el lugar donde se dio la agresión a balazos. Trascendió que podría llevarse a cabo un cateo para tratar de ubicar al agresor y posibles armas de fuego dentro de la casa, afuera de la cual en noviembre del 2014 fue asesinado el padre del menor que ahora es señalado como el agresor del voceador.