· José Antonio Meade era el relevo natural en Hacienda, afirma
· Luis Miranda llega a Sedesol como parte del círculo de amigos del Presidente

Existe la preocupación de que el gabinete presidencial no esté ocupado por hombres con visión de Estado, sino por políticos que únicamente ejercen el poder con perspectivas electorales, coincidieron senadores del PRD.
En conferencia de prensa, los senadores Miguel Barbosa Huerta, Armando Ríos Piter y Zoé Robledo expresaron su posicionamiento respecto a los cambios en el gabinete anunciados por el Presidente de la República.
El coordinador de la fracción del PRD en el Senado, Miguel Barbosa Huerta, consideró que estos cambios son naturales aunque extraños, pues la salida del secretario de Hacienda se da a unos días de que tuviera que comparecer ante la Cámara de Diputados.
El senador poblano afirmó que la llegada de José Antonio Meade al frente de la Secretaría de Hacienda es un relevo natural porque es el único de los integrantes del gabinete que tiene el perfil para ello: economista distinguido, influyente en los circuitos financieros internacionales y aceptado por los mercados.
“Llevan a José Antonio Meade a un lugar muy importante, que es la conducción de la economía, vamos a ver si eso no le representa afectación en su propósito de buscar la candidatura del PRI a la Presidencia de la República”, apuntó.
Por otro lado, sostuvo que Luis Miranda llega a la Secretaría de Desarrollo Social como un amigo cercano del presidente Peña y no es más que un operador del poder “en la fontanería, en los sótanos de asuntos no claros”.
Su nombramiento, destacó Miguel Barbosa, “sigue hablando de un gobierno, el del presidente Peña, que nunca se ha comportado ni creo que se comportará como estadista; son hombres del poder que ejercen el poder, pero que no tienen una responsabilidad ni una visión de Estado”.
Sobre la salida de Luis Videgaray, el senador consideró que es un asunto que fue resuelto como consecuencia entrevista Peña-Trump.
“Sin duda, yo puedo especular, inclusive, puedo especular, no tengo ninguna información sobre el hecho, de que fue un autosacrificio, que Peña no se hubiera atrevido a removerlo, sino fue un autosacrificio el de decir ‘alguien tiene que irse, y ése tengo que ser yo’”, comentó.
Reiteró que existe la preocupación de ver a un gobierno que no está integrado por estadistas, sino por políticos que ejercen el poder de manera absoluta y que están aislados de la realidad que los rodea.
No observan la opinión que tiene la gente sobre ellos, la sociedad mexicana, y que están tomando decisiones solamente para mantener un equilibrio entre esa clase política que se formó”, añadió.
Por su parte, el senador Zoé Robledo aseveró que este cambio en el gabinete es más un asunto de coyuntura política que de rediseño del Gobierno.
El chiapaneco subrayó que los próximos nombramientos que debe hacer el Ejecutivo no pueden partir de errores como la salida de Luis Videgaray por la visita de Donald Trump.
A su vez, el senador Armando Ríos Piter enfatizó que la salida de Luis Videgaray no debe hacer que se olvide una exigencia en la rendición de cuentas que tiene la canciller sobre el tema Trump.
“Si la canciller no supo de esa decisión, me parece que está obligada a renunciar, me parece que ella por una condición propia, digamos de dignidad en un error tan grave en términos históricos, debería de renunciar”, dijo.