Por Patricia Moreno Sánchez

 

Verificadores de la Procuraduría de Protección al Consumidor (PROFECO), extorsionan a gasolineros, revelo Luz María Jiménez, presidente de la Unión de Gasolineros de Puebla y Tlaxcala (GUEPT).

Jiménez Almazán, explicó que los verificadores de la PROFECO visitan las gasolineras de Puebla y Tlaxcala, y a su juicio aplican multas o inmovilizan bombas de despacho del combustible a su juicio.

Destacó que desconoce cuántos de sus agremiados han caído en la corrupción, al señalar que los concesionarios, se ven en la necesidad de pagar una extorsión, que perder miles de pesos, por la inmovilización de las bombas de despacho, y reactivar el proceso.

“Los compañeros se ven en la necesidad de pagar una extorsión, porque saben del poder que tiene el verificador y si no pagan al verificador, tardarán meses y perderán miles de pesos en abogados para poder reabrir su estación de gasolina, pero nadie me ha hecho caso de denunciar a la PROFECO por mala práctica o abuso de poder”.

Reconoció que la corrupción se da entre dos partes, no obstante los agremiados se ven obligados a participar de la misma, al destacar que no está en la voluntad de las autoridades en turno resolver la situación.

Agregó que esta agrupación a tratado de tener un diálogo con el procurador federal de la PROFECO, sin respuesta a la fecha.

Agregó que otro acto de corrupción que se está generando, cosiste en que el encargado de la gasolinera deben pagar un porcentaje, para que PEMEX surta el combustible. Dijo que la empresa ignora prácticamente a los expendedores de Puebla y Tlaxcala, lo que provoca más la corrupción.