• Los mercados competitivos son una solución natural al problema de la discriminación laboral, dice especialista

Por Diego Armando Cuautle

No es de extrañar que haya trabajadores que, aunque desempeñen las mismas funciones en un mismo puesto de trabajo, sus salarios sean distintos, esta diferencia salarial podría ser causada por la discriminación laboral que ocurre cuando las empresas ofrecen distintos salarios para un mismo puesto, señaló Elitania Leyva Rayón, Directora académica del Departamento de Economía de la Universidad de las Américas Puebla (UDLAP).
Lo anteriores dijo, depende del género, edad, religión, estado civil, preferencia sexual, fenotipo, u otras características personales del trabajador que no están relacionadas con sus habilidades, conocimientos, aptitudes y/o grados académicos.
Comentó en entrevista que el mercado laboral está lleno de ejemplos de discriminación, desde los trabajos en los que se requieren conocimientos especializados hasta los trabajos para personas poco cualificadas.
Explicó que en el primer caso, dentro del campo de la medicina, los salarios de los especialistas pueden llegar a ser más altos si se trata de médicos del sexo masculino, además de que tienen más citas/clientes que las médicos con la misma especialidad.
“Incluso, en trabajos que requieren baja cualificación ocurre discriminación laboral, por ejemplo, en el lobby de una empresa con dos recepcionistas del sexo femenino, es probable que la diferencia en el fenotipo (si una es alta y blanca, mientras que la otra es baja y morena) provoque distinto salario entre ellas aunque las funciones del puesto sean idénticas”, comentó.
Al ser cuestionado de quienes son los responsables de la descremación salarial, el académico de la UDLAP dijo que la respuesta fácil sería decir que son los empleadores, después de todo ellos son los que deciden pagar distintos salarios para un mismo puesto de trabajo.
Sin embargo, “habría que ir más a fondo, ya que la discriminación laboral es un reflejo de los prejuicios que prevalecen en la sociedad, los empresarios que no la practican están en ventaja de los que sí lo hacen, ya que en un mercado competitivo, eventualmente, los primeros terminarán sustituyendo a los segundos.
Agregó que de esta manera, los mercados competitivos son una solución natural al problema de la discriminación laboral, “pesar de su importancia, se trata de un tema con mucho contenido emocional que provoca fuertes debates entre los economistas laborales, quienes tratan de estudiarlo de manera objetiva, no obstante, para estos economistas aún es complicado medir el grado de discriminación existente en el mercado de trabajo”.