• En México hemos apostado por la educación superior tecnológica. Hoy, en nuestras universidades tecnológicas y politécnicas se preparan 870 mil estudiantes, 25 por ciento más de los que se preparaban en 2012, señaló.

Al participar en la 25ª Cumbre Iberoamericana, el Presidente Enrique Peña Nieto exhortó a los países de Iberoamérica a asumir el reto por una mejor educación en la región, y convocó a la Secretaría General Iberoamericana a diseñar una novedosa manera de llevar un marcador “y dar seguimiento a la copa por la educación”.

El Mandatario mexicano subrayó que “todos aquí coincidimos en que la educación es el gran igualador social que mejora no sólo las condiciones de vida de las personas y sus familias, sino también detona el desarrollo de las comunidades y los países”.

Aseguró que México ya está haciendo su parte: “desde el inicio de mi Gobierno emprendimos una Reforma Educativa para hacer realidad el derecho a educación de calidad en todos los mexicanos”. Destacó que la premisa “es lograr la profesionalización del magisterio a través de su evaluación, capacitación y actualización”.

Apuntó que en México “también estamos invirtiendo en infraestructura educativa y revisando programas de estudio con la divisa de que nuestros niños aprendan a aprender”.

El Titular del Ejecutivo mexicano dijo que en educación superior “hemos puesto especial énfasis en la educación tecnológica: hoy, en nuestras universidades tecnológicas y politécnicas se preparan 870 mil estudiantes, 25 por ciento más de los que entonces se preparaban en 2012”.

Refirió que algo novedoso, que resulta realmente relevante, es que “el 80 por ciento de estos jóvenes son la primera generación de su familia en llegar a la educación superior”.

El Mandatario mexicano refirió que, sin duda, “el mayor activo de Iberoamérica es su juventud, y por ello sus Gobiernos debemos seguir promoviendo políticas públicas que aprovechen su capacidad y construyan sociedades más incluyentes y mejor preparadas”.

Mencionó una cita del gran escritor Gabriel García Márquez, quien siempre vio en la educación un motor del cambio social: “una educación desde la cuna hasta la tumba, inconforme y reflexiva, que nos inspire un nuevo modo de pensar y nos incite a descubrir quiénes somos, en una sociedad que quiera más a sí misma”.

“Eso es precisamente lo que debemos buscar en esta Cumbre Iberoamericana: una nueva forma de hacer las cosas, impulsar decididamente la educación y hacer realidad los anhelos de nuestros pueblos, especialmente de nuestros niños y jóvenes”, enfatizó.