• Perdió el control y chocó con la guarnición y después dio varias volteretas hasta que impactó con uno de los pilares que sostienen el segundo piso.
• Aunque ya vivía con su cónyuge, estaba por contraer nupcias de manera formal en el mes de noviembre.

Odilón Larios Nava. – Una mujer de 34 años, encontró la muerte en un fatal y aparatoso percance vehicular ocurrido la mañana de este miércoles en el kilómetro 123+000 de la autopista México-Puebla. El exceso de velocidad y la falta de pericia hicieron que perdiera el control y chocara con la guarnición central y el auto dio varias volteretas hasta que se detuvo al chocar con uno de los gruesos pilares de concreto que sostienen el segundo piso. El vehículo quedó destrozado y cruzado horizontalmente en el camellón central de la mencionada vialidad.
La joven mujer que pereció de esta manera terrible ya vivía en unión libre con su pareja, pero estaba por contraer nupcias de manera formal en el mes de noviembre. Los peritajes de vialidad del estado estiman que por lo menos iba a 150 kilómetros por hora.
La unidad en cuestión es un vehículo de la marca Volkswagen, Jetta, color azul, con placas de circulación UAP5063. El auto rompió el concreto de la guarnición, después volcó y no se detuvo hasta que impactó con el grueso pilar. El vehículo quedó destrozado, la parte frontal, superior y el costado derecho, fueron las más dañadas.
Cuando los paramédicos de Caminos y Puentes Federales (Capufe) llegaron al lugar, revisaron a la mujer y confirmaron que había muerto. Personal de la Dirección de Vialidad del Estado aseguró el área y realizó los peritajes y el levantamiento del cadáver, así como el aseguramiento de la unidad.
Este hecho fue remitido ante el Ministerio Público para que deslinde responsabilidades. Los peritajes apuntan a que la mujer conducía a exceso de velocidad y que perdió el control, y eso desencadenó el fatal percance.
La ahora occiso fue identificada como María Teresa C. S., de 34 años, quien tuvo su domicilio en Vista Hermosa Álamos. Su esposo llegó hasta el lugar y no podía creer lo que estaba viendo. Fue él quien realizó el penoso reconocimiento del cadáver.