Al promulgar el presidente Enrique Peña Nieto el día de ayer en Palacio Nacional las nueve leyes reglamentarias de la reforma energética, así como los cambios a 12 ordenamientos ya existentes, el primer mandatario afirmó que “se han eliminado las barreras que impedían a México crecer”.
Ante los dirigentes nacionales del PRI, PAN, Panal y Partido Verde, gobernadores, secretarios de estado y sector productivo, el presidente instruyó a la Secretaría de Energía a acelerar la comunicación para que empresarios nacionales y extranjeros tengan precisión de en qué rubros de energía pueden invertir.
El titular del Ejecutivo también señaló que una vez concluido el proceso legislativo, se reafirma que la Reforma Energética preserva y asegura la propiedad de la Nación sobre: PEMEX, CFE, los hidrocarburos en el subsuelo y la renta petrolera. Además, la Reforma Energética abre la puerta a las inversiones privadas y a la tecnología de punta; lo que permitirá incrementar la producción de energéticos, de forma transparente, eficiente, competitiva y sustentable.
El primer mandatario destacó que lo más importante es que esta transformación se traducirá en beneficios concretos para todas las familias. Afirmó que de manera gradual bajarán de precio la luz y el gas.
La Reforma Energética también es una reforma verde. Promueve el uso de combustibles más limpios, como el gas, que es 70% menos contaminante que el combustóleo; así como la generación de energía a partir de fuentes renovables, como el sol, el viento o la geotermia.
“Los cimientos están puestos. Aprovechemos esta nueva e histórica plataforma, para seguir construyendo, entre todos, un Nuevo México”, dijo el presidente de la República.