Por Jesús Lemus/Puebla

El diputado local del PRI, Pablo Fernández del Campo, reconoció que los cambios en el gabinete del presidente de México, Enrique Peña Nieto, son con fines administrativos y políticos para el 2018, con el objetivo de entregar buenos resultados a los ciudadanos que confiaron en este proyecto de gobierno.
Entrevistado en las instalaciones del Congreso del Estado, el priista afirmó que debe darse el voto de confianza al presidente de la República, quien tiene el reto de cerrar con fuerza la última mitad de su sexenio.
Reconoció que sin duda, estos enroques que se dieron en diez dependencias del gobierno de la República, abren muchas opiniones políticas sobre la sucesión presidencial, pero consideró que no deben adelantarse escenarios cuando faltan 3 años para las votaciones de ese año.
Fernández del Campo consideró que los anteriores secretarios brillaron con luz propia en sus encomiendas; por lo tanto, tienen la obligación de hacer un mejor papel en las nuevas carteras que encabezarán.
“Sin duda (son enroques para 2018), pero sobre todo para concretar resultados y reforzar lo que se hizo en el primer trienio en carácter administrativo, aunque lo demás lo trae de carácter rumbo al 2018”.