• Dos federales resultaron lesionados, al menos uno de ellos de gravedad.
• El agresor resultó con siete impactos de bala, informó la FGE que sigue vivo.

Odilón Larios Nava.- Dos policías federales de Izúcar de Matamoros, resultaron lesionados el pasado sábado en un enfrentamiento a balazos con un hombre presuntamente alcoholizado. El agresor también resultó lesionado, al menos recibió siete impactos de bala.
Inicialmente se comentó que uno de los dos uniformados de la Policía Federal destacamentados en Izúcar de Matamoros estaba muy grave al haber recibido un impacto de bala en la cabeza, por lo que su vida corría serio peligro.
Así también se mencionó que el presunto agresor Antonio Martínez Vaquero, quien había salido de un bar de la zona de tolerancia de Izúcar de Matamoros, abordó su camioneta Ford, Lobo, color negro, a la cual los uniformados le marcaron el alto pero el conductor hizo caso omiso, al contrario aceleró.
Eso comenzó una persecución que llegó hasta el crucero de Cuatro Caminos en donde el ocupante de la camioneta abrió fuego contra los uniformados y éstos repelieron la agresión.
El enfrentamiento dejó lesionados a dos de los policías federales de nombre: Asunción D. J., de 35 años, quien presentó un impacto de bala en la cabeza; y Víctor Hugo S. R., de 30 años, quien recibió un balazo en el abdomen.
Los dos policías y el agresor, fueron atendidos por paramédicos de Cruz Roja y de SUMA, luego fueron llevados al Hospital General de Izúcar de Matamoros. Poco después los uniformados fueron trasladados vía aérea al Hospital Médica Sur en la Ciudad de México.
Se dijo que Antonio Martínez Vaquero, quien recientemente había regresado de Estados Unidos a su natal san Felipe Xochiltepec, recibió siete impactos de bala. Su estado de salud era considerado como muy delicado.
El sábado al mediodía la Fiscalía General del Estado (FGE) informó por medio de un comunicado oficial que Martínez Vaquero estaba hospitalizado en calidad de detenido, es decir vivo. Este domingo el área de prensa informó que no habían tenido información de que el agresor de los policías hubiera muerto en horas recientes, y agregó que el caso – pese a ser un delito del fuero común – ya estaba por completo en manos de las autoridades federales.