• Se trata de una fémina de aproximadamente 35 años; se encuentra en calidad de desconocida.
• Tenía un cinturón negro enredado en la cabeza cubriéndole los ojos a manera de vendaje.

Odilón Larios Nava. – Una mujer que se encontraba embarazada fue asesinada y su cadáver abandonado en calles de la colonia Granjas San Isidro, en la capital poblana. El cuerpo presentaba rastros de extrema violencia, el rostro tenía muchos golpes, y un cinturón negro le cubría el rostro a manera de vendaje. Llamó la atención de las autoridades que en la boca y nariz tenía espuma, lo que crea la posibilidad de que hubiera sido ahogada.
La fémina asesinada es de aproximadamente entre 30 a 35 años. El cuerpo fue localizado alrededor de las 11:00 horas del pasado lunes, cuando un vecino de la zona pasó en su bicicleta por el lugar y notó que había una mujer tirada boca abajo, al acercarse y ver en las condiciones que estaba la fémina, dio aviso a los números de emergencias.
Policías municipales y paramédicos de Cruz Roja acudieron hasta la dirección donde se encontró el cadáver de la mujer en la Prolongación de la 16 B Sur, entre la 97 y 99 Oriente de la mencionada colonia. Se trata de una calle completamente oscura por las noches, de terracería y casi no transitada.
La mujer fue encontrada boca abajo a mitad de la calle, paramédicos de Cruz Roja fueron los que corroboraron que la fémina ya no presentaba signos vitales. Los primeros reportes indican que la fémina presenta diversos golpes principalmente en el rostro y huellas de violencia. Un cinturón negro le cubría los ojos rodeando su cabeza.
Llamó mucho la atención de las autoridades policiales los golpes que presentaba el cuerpo, pero también la espuma que presentaba en la boca y nariz, lo cual podría ser un indicador de que la mujer probablemente murió ahogada.
Se presume que el sitio en donde encontraron el cadáver fue solo el lugar en donde el responsable abandonó el cuerpo, es decir que la privaron de la vida en otro sitio. La occisa se encuentra en calidad de desconocida, entre sus ropas no se encontró ningún tipo de credencial o identificación.
Como datos particulares se encontraba embarazada, portaba calzado color café tipo sandalias, pantalón de mezclilla color azul deshilachado, una chamarra oscura, brasier color blanco y un listón rojo oculto en el pecho a manera de amuleto.
Policías municipales y del estado resguardaron el lugar, y personal de la Agencia Especializada en Investigación de Homicidios se encargó del levantamiento del cadáver e iniciar las investigaciones de ley.
Las autoridades esperan que una vez que la mujer sea identificada puedan obtener información que les permita establecer el móvil del feminicidio y así poder dar con el responsable de este crimen.