+ Puntualizó que “entramos a una nueva etapa de diálogo y negociación con Canadá y Estados Unidos, con los que sostenemos una relación multidimensional, compleja y estratégica”

Tras advertir que la renegociación del TLCAN será un tema central de la política exterior mexicana durante 2018, el presidente Enrique Peña Nieto sostuvo que en este proceso México “mantendrá una posición firme, seria, constructiva y de buena fe”.

En Palacio Nacional, ante embajadores y cónsules mexicanos, el Presidente subrayó que en este proceso de renegociación México actuará “con base en los principios, objetivos y límites que ha establecido”.

“Lo he dicho antes: veo con optimismo la posibilidad de lograr un acuerdo que beneficie a los tres países miembros. No obstante, independientemente del resultado de las negociaciones comerciales, Canadá, Estados Unidos y México seguiremos siendo socios cercanos en virtud de la magnitud de los lazos económicos, sociales y culturales que nos unen”, dijo.

Afirmó que la renegociación se lleva a cabo de manera profesional con el liderazgo de las secretarías de Relaciones Exteriores y de Economía, apoyadas por el sector privado, académicos y expertos técnicos que están a la defensa de los intereses de México.

En su mensaje, Peña Nieto indicó que 2017 representó un momento de redefinición de la relación del país con su región, pues América del Norte con un enorme potencial para la prosperidad compartida y la competitividad mundial se encuentra en proceso de cambio.

“Entramos a una nueva etapa de diálogo y negociación con Canadá y Estados Unidos, con los que sostenemos una relación multidimensional, compleja y estratégica”, puntualizó.

Dijo que en este sexenio la relación con Canadá se ha convertido en una de las más sólidas, por lo que se pronunció por seguir ampliando el diálogo político y empresarial para promover el valor geoestratégico, económico y comercial de este reacercamiento.

Ayer, al clausurar la 29 Reunión de Embajadores y Cónsules, el mandatario definió ante el cuerpo diplomático las líneas de la política exterior del país durante el último año de su gobierno entre las que destaca la protección de los mexicanos en Estados Unidos.

“Continuaremos manteniendo una política de apertura al escrutinio internacional en materia de derechos humanos. Las recomendaciones que surjan de esta colaboración contribuyen al desarrollo nacional y al bienestar del pueblo mexicano”, dijo.

Hizo un reconocimiento al Congreso por su compromiso con la protección de los mexicanos en Estados Unidos y anunció que en el próximo periodo ordinario de sesiones —como lo adelantó Luis Videgaray— enviará al Legislativo una iniciativa para ofrecer a los diplomáticos un esquema de retiro adecuado y justo.

Asentó que para México el 2017 fue un año de grandes retos internos y externos que pusieron a prueba la capacidad diplomática del país, pues por momentos y desde distintas partes del mundo se extendió una sombra de desconfianza a la globalización, de rechazo a la apertura comercial y escepticismo al multilateralismo.