Por Patricia Moreno Sánchez
En Puebla existen alrededor de 2 millones de personas con carencia alimentaria, por ello en el Banco de Alimentos en Puebla trabaja en rescatar el alimento desperdiciado que está en buenas condiciones para atender la carencia alimentaria entregando productos alimenticios a personas en condición vulnerable informo José Miguel Rojas Vertiz Bermúdez director del Banco de Alimentos.
Rojas Vertiz Bermúdez, explicó que se rescatan 500 mil  toneladas de alimentos en buen estado al mes y se benefician entre 35 y 40 mil personas cada semana. Agregó que la entrega de los apoyos se hace tras un trabajo de validación para la entrega del alimento a las personas que realmente lo necesiten.
El Banco de Alimentos tiene un padrón de 59 comunidades, urbanas y rurales beneficiadas, además se apoyan a más 50 instituciones como orfanatos, asilos, casas hogar;  para garantizarles un porcentaje de alimentos para sus beneficiados.
Explicó que de los 2 millones de personas que padecen carencia alimentaria, 40 por ciento de esta población se encuentran en la capital y en el municipio de Tehuacán, al señalar que la pobreza no solo se concentra en las zonas rurales,  también se focaliza en las ciudades en crecimiento,
Añadió que en Puebla solo 9 municipios están considerados con alta pobreza y  concentran el 50 por ciento de la carencia alimentaria en el estado, no obstante  señalo que esto no es un problema solo estatal, o nacional, es una problemática mundial.
Agregó que el desperdicio del alimento es también un fenómeno internacional, dijo que solo con las dos terceras partes del alimento que se produce a nivel mundial, se garantiza la alimentación para toda la población en el mundo, empero el problema es el desperdicio.
El desperdicio se inicia desde la producción en el campo por varios factores, como la caída del precio y la demanda, el alimento merma en los procesos de producción de traslado, incluso en los mercados o supermecados.
Lamentablemente dijo que “estamos acostumbrados comprar con la vista” por lo que aquellos productos que no tienen el tamaño, color, empaque hace que el producto no sea comercializable, sin embargo puede ser comestible.
Recordó que el Banco de Alimentos se creó hace 22 años por iniciativa del Obispo Emérito de Puebla, Don Rosendo Huesca y Pacheco y pese a tener una independencia administrativa con la Arquidiócesis se mantiene una relación de apoyo, la Fundación Cáritas es una de las instituciones beneficiadas.
Para finalizar exhortó a la población a evitar desperdiciar el alimento que a miles de personas les hace falta.