• Impartió la Primera Catedra a nuevos alumnos de UPAEP

 

Por Diego Armando Cuautle

Se  ha planteado una cuarta transformación para el país, en lo que coincidió, “pero es la sociedad la que debe asumir la gravísima responsabilidad de darle sustancia y sentido o de lo contrario, habría el riesgo de una regresión autoritaria”, señaló el rector de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP), José Emilio Baños Adarvan.

Al impartir la Primera Cátedra que inaugura el inicio de cursos del ciclo escolar 2018-2019 que tuvo como sede el Centro de Vinculación, expresó que luego de los resultados de las elecciones del 1 de julio, “la gran pregunta es si habrá la capacidad de responder y dar soluciones concretas”.

En este sentido, ante autoridades universitarias, estudiantes, académicos e invitados especiales, subrayó que ha quedado claro el mensaje de un pueblo que exige la atención diligente a los grandes problemas que le aquejan como lo son la corrupción, inseguridad, pobreza.

“Este ha sido el culmen de un proceso, no de una coyuntura fugaz; el candidato ganador, hoy presidente electo, supo recoger las demanda históricas y la mayoría de la población ha depositado su confianza en él”, agregó.

En este sentido subrayó  la necesidad de una política seria, “enraizada en una visión realista de la persona”, poniendo en marcha políticas públicas adaptadas a las personas y no obligar a que las personas se adapten a las políticas; pues cuando se hace así, los ciudadanos se sientan integrados y que forman parte de una nación.

Indicó que en México, explicó Baños Ardavín, la degradación cultural ha llegado a niveles alarmantes, que se manifiestan en violencia y corrupción; fenómenos que cohabitan en numerosos sectores de la vida social y ha permeado en la dinámica de comunidades y familias, que se ven forzadas a ser copartícipes.

“Asistimos a un cambio de época que no podemos esquivar, la pregunta es si seremos capaces de darle rumbo”, apuntó.

Al hablar sobre la educación superior, Baños Ardavín señaló que esta se encuentra en una encrucijada global, “que hoy corre el riesgo de perder enfoque, sustancia y pertinencia, pues muchas instituciones están más preocupadas por su prestigio que por sus estudiantes”.

“Hace falta de contenido relevante y profundo impartido en las aulas, que no se conecta con los retos que supone un mundo cambiante. Por lo tanto, es necesario relanzarla y preparar a los estudiantes para prosperar en un mundo fluido y empoderarlos para ser líderes innovadores que cambien el mundo”, finalizó.