Con Fenrir, los estudiantes de la Facultad de Ingeniería atienden su compromiso con la calidad de vida de las personas y el cuidado del medio ambiente
Gracias a sus características, obtuvieron mención honorífica en la competencia nacional de The American Society of Mechanical Engineers
Ante la problemática ambiental causada por el excesivo uso de automotores particulares, estudiantes de la Facultad de Ingeniería de la BUAP desarrollaron a Fenrir: un nuevo vehículo que se asemeja a una bicicleta y que ofrece una alternativa de transporte ecológico, ergonómico, de bajo costo, ideal para zonas urbanas y rurales por su alta estabilidad y seguridad, pocas necesidades de mantenimiento y estructura reforzada.
La principal característica de su diseño son la dirección y suspensión de las dos llantas delanteras, con rines de aluminio y neumáticos para asfalto, que en conjunto con la trasera –con neumático para montaña-, dotan a Fenrir de una mayor estabilidad al desplazarse a altas velocidades, tanto en tramos rectos como en curvas, y reducen el radio de giro.
Este vehículo de propulsión humana incluye además mejoras en la ergonomía de los vehículos convencionales de las bicicletas o triciclos, con la modificación del asiento del operador, que es más cómodo y seguro. Tal diseño ofrece a las personas la libertad y comodidad que brindan las bicicletas, pero acercándose a la seguridad y estabilidad de un coche, un tema con el que se justifica el excesivo uso de vehículos motores.
Por su impacto social, innovación y atributos inéditos, este proyecto titulado “Vehículo de propulsión humana con suspensión basculante” cuenta con una solicitud para obtener su registro de patente ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI).
Gracias a este proyecto, Luis Fuentes Delgadillo y Nohemí Martínez González, estudiantes de la Facultad de Ingeniería, junto con su asesor, el investigador Isrrael Rodríguez Mora, obtuvieron una mención honorífica en concepto de diseño, en la competencia nacional Human Powered Vehicle Challenge (HPVC) México 2015, por la sección estudiantil del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, campus Monterrey, de The American Society of Mechanical Engineers (ASME).

Rodríguez Mora indicó que para la fabricación de este vehículo se buscó el material más adecuado, ante las demandas de uso y exposición al medio ambiente. En consecuencia, se escogió un tubo de aluminio (mucho más ligero y disponible que el acero y no propenso al óxido) del tipo 6063-T6, que tiene una excelente extrudabilidad (que es muy moldeable), suficiente resistencia mecánica, alta resistencia a la corrosión, buen acabado superficial y ligereza adecuada.

Asimismo, para la fabricación de algunas piezas especiales del innovador mecanismo de dirección, las cuales no comprometen la seguridad del diseño debido a que no están sometidas a gran carga y que se consideraron difíciles de manufacturar, se utilizó el proceso de fundición de aluminio con molde de arena sílica.