Sin duda temas para comentar siempre hay de sobra, pero hay momentos en que de repente hay tantos temas sobresalientes, que no sabemos para donde ver, debido al impacto que cada uno pueda tener en el rumbo que puede seguir el mundo, y hoy es uno de esos momentos.
Entre los asuntos que más destacan en el entorno internacional, esta sin duda lo que está sucediendo en China con la devaluación de su moneda y la caída de su tasa de crecimiento económico, por todas las consecuencias que esto puede acarrear no solo para China, sino para la economía mundial, pero además por otro lado tenemos nuevamente a una Europa entrampada con el drama griego, debido a la renuncia del Primer ministro Alexis Tsipras y la convocatoria a elecciones para el próximo mes de septiembre, lo que detiene el tercer rescate recién aprobado por el Eurogrupo y abre la posibilidad una vez más de la salida de Grecia de la eurozona, pero si esto fuera poco, también está el reciente acuerdo firmado con Irán y sus repercusiones en el alicaído mercado petrolero, no obstante que desde el punto de vista económico puede ser una muy buena decisión para algunos, para otros no tanto, sin embargo desde el punto de vista geopolítico ha incrementado la inquietud e incertidumbre no solo en la región si no del mundo en general, además el conflicto suscitado entre las dos Coreas que de repente prendió los focos de alerta internacional, sin olvidarnos de la crisis que viven Venezuela, Argentina, Brasil o Rusia, tanto con la devaluación de su moneda como de su atorón económico. Sin duda no podemos dejar de lado la economía estadounidense y la expectativa del incremento de la tasa de interés de la Reserva Federal, sin olvidar lo que sucede en la devaluación del peso frente al dólar.
Como podemos ver se están presentando un cumulo de cambios y ajustes en distintas regiones del mundo lo que nos lleva a preguntarnos ¿Qué sucede? ¿Cómo verlo? ¿Adónde vamos?
Habrá que irnos por partes, y quizás tratar de identificar de todo esto que nos está afectando o puede afectarnos de manera más directa e inmediata, con el fin de saber cómo protegernos de los riesgos y como identificar las oportunidades de todo este cambio, para esto habrá que iniciar tratando de contestar, cuando menos en parte las preguntas planteadas anteriormente.
¿Qué sucede? Sin duda todo este escenario es parte de un cambio, un cambio profundo que nos lleva a consultar en primera instancia a Alvin Toffler, que al respecto de su obra, la tercera ola tiene mucho para orientarnos para responder esta pregunta, veamos solo un párrafo para esta reflexión; “La mayoría de las personas –en la medida en que llegan a molestarse por pensar en el futuro—dan por supuesto que el mundo que conocen durara indefinidamente. Les resulta difícil imaginar una forma de vida verdaderamente diferente, cuanto más una civilización totalmente nueva. Por supuesto que se dan cuenta de que las cosas están cambiando. Pero dan por sentado que los cambios actuales no les afectarán y que nada hara vacilar el familiar entramado económico ni la estructura política que conocen. Esperan confiadamente que el futuro sea una continuación del presente”.
Sin duda la posición de creer que el mundo no está cambiando y que no nos afecta, es la más errónea y conservadora que se puede adoptar, más ahora que podemos palpar, que vivimos muchos de los cambios que vio venir Toffler bajo su concepto de tercera ola o nueva civilización, a los que otros llaman cambio de época, por lo que seguir viendo a través del cristal de un pasado que no volverá, nos llevara a elegir acciones y tomar decisiones que nos conducirán directo al precipicio.
Otra opinión que considero importante tomar en cuenta en este momento, es la de alguien que no solo ha estudiado y analizado lo que acontece en la economía mundial y su país desde hace varios años, sino también ha sido protagonista de los acontecimientos recientes en la eurozona, Yanis Varoufakis, ministro de Finanzas griego hasta el referéndum convocado por el Primer ministro Alexis Tsipras.
Varoufakis menciona en su libro El Minotauro Global de editorial crítica, “Un mundo que podría no volver a ser comprendido adecuadamente mediante los paradigmas que dominaron nuestro pensamiento antes del Crash del 2008”.
Estas dos opiniones nos orientan en el sentido del cambio y que es importante analizar los actuales acontecimientos bajo la luz de un nuevo enfoque y olvidar el viejo cristal que solo suele confundirnos.
Vayamos por partes, y veamos lo que sucede en nuestro país con el tipo de cambio y la devaluación o depreciación del peso ante el dólar, como guste llamarle, de todas maneras el número de mexicanos que piensan que la devaluación que estamos viviendo es parte de la forma de administrar al país de los gobiernos priistas. Sin duda esta opinión se basa en la historia de las crisis más sobresalientes del siglo pasado en nuestro país, como la de 1982 y 1994. Y es que las devaluaciones del pasado, como la de 82 y 94, se daban después de una economía que estaba creciendo mucho, pero basado en un déficit público muy grande, por ejemplo el déficit público del 82 casi llego al 20% del PIB y la inflación acabo al 100%, pero además se basaba en un tipo de cambio fijo, y que los gobiernos se resistían a mover o devaluar hasta que la burbuja estallaba provocando la devaluación.
Sin embargo esta opinión se basa en algo que paso, y aun cuando el síntoma es el mismo, la devaluación, las causas de la enfermedad son diferentes.
Primero hay que tomar en cuenta que las monedas hoy se basan en un régimen de flotación, antes eran tipos de cambio fijos, además lo que hoy sucede en la economía global es un contagio inminente tanto de lo bueno como de lo malo de lo que en otro país o región acontezca, por lo que actualmente todas las monedas de los países emergentes están teniendo un embate, debido a que por un lado los precios de los commodities o materias primas están cayendo, como en el caso de México el petróleo, por otro, el conjunto de expectativas que está causando el incremento de las tasas de interés de la Reserva Federal estadounidense, además de la reciente devaluación del yuan, sin menospreciar lo que sucede en Europa con Grecia, todo en su conjunto presiona la cotización peso dólar, en este caso a la baja.
Sin duda la volatilidad seguirá presente, sin tener claro hasta donde pueden llegar los picos del precio del dólar ante el peso, pero lo que si podemos ver, es que tanto Banxico como Hacienda hasta el momento, están actuando con prudencia, enfrentando una gran turbulencia internacional y tratando de poner diques a un posible impacto mayor que puede venir de afuera, el mundo y su economía están revueltos, presentando cambios nada tersos, por lo que habrá que estar atentos a los sucesos mencionados, pero es conveniente verlos con el cristal adecuado.

Gracias