La tradición de adquirir panzones, mulas y catalinas durante la fiesta de Corupus Christi está en decadencia, aún se conserva, pero ya no es recordada por muchas personas en la actualidad, opinó el arqueólogo, Eduardo Merlo Juaréz.
Esta celebración cada vez se pierde más y las conmemoraciones año con año son más desangeladas, recalcó el arqueólogo.
Durante esta fecha los pobladores solían incluso mofarse de aquellos a “quienes ya les traían ganas”, pues este día era considerado el día de las mulas y era muy común que se felicitasen unos a otro aun cuando no fuera el día de su santo, expresó el arqueólogo.
En este sentido Eduardo Merlo explicó que la tradición de la venta de mulas y panzones surgió en México con motivo de la fiesta de Corpus Christi, la cual surgió aproximadamente en la edad media.
La conmemoración del Corpus Christi se debe a que las personas que pertenecen a la religión católica querían celebrar la institución de la eucaristía, sin embargo, no lo podía realizar debido a que este hecho se dio en medio de uno de los periodos más solemnes como lo es la Semana Santa, detalló Merlo Juárez.
Ante esta situación los integrantes de esta religión decidieron festejar este hecho tiempo después de la Semana Santa, justo el jueves posterior, a la conmemoración de la ascensión del Señor, fecha que varía conforme al mes en el cual se realiza la fiesta mayor de la iglesia católica, expresó Eduardo Merlo.
Este festejo fue aprovechado por la iglesia en México y durante esta fecha además de realizar procesiones muy solemnes también se pedía contribuciones a los rancheros, declaró en entrevista Merlo Juárez.
El arqueólogo comentó que las aportaciones de los rancheros a los templos religiosos consistían en entregar parte de sus cosechas ya fueran frutas o demás productos que sembrarán.
El especialista en el tema indicó que todos estos productos eran transportados desde su lugar de origen hasta las catedrales en mulas para poder recibir la bendición de los sacerdotes, después de ello pasaban a otro lugar, el cual era conocido como la colecturía para dejar su ofrenda.
Con el tiempo y la creación de con las leyes de reforma, las cuales impidieron las manifestaciones religiosas, los rancheros así como las mulas dejaron de llegar a los templos religiosos para dejar sus ofrendas.
Por lo anterior para recordar que se hacían este tipo de actividades antes de las reformas los mexicanos comenzaron a crear mulas y panzones de diferentes materiales como el barro, la palma y el tul para después venderlos a las afueras de la catedral, aseguró Eduardo Merlo.
Los muñecos conocidos como los panzones tenían estas proporciones voluminosas ya que se creía que tenía muchas propiedades, manifestó el especialista.
En la ciudad de México incluso los niños eran disfrazados de rancheros para ir a la iglesia en esta fecha y se tomaban la foto del recuerdo, tal como se hace en Puebla cuando es 12 de diciembre, afirmó Merlo Juárez.
En cuanto a las muñecas coloridas llamadas Catalinas, el arqueólogo, manifestó que la comercialización de la misma inicia alrededor del S. XIX, y hace referencia a una cirquera muy famosa de la época.
Las Catalinas pueden ser comparadas con las figuras de acción de plástico que actualmente se vende como Superman u otro tipo de personaje, solo que en ese tiempo era esta trapecista de circo la que llamaba la atención, puntualizó el arqueólogo.
VENTAS BAJAS
Desde que tenía uso de la razón, María de los Ángeles Rodríguez Ramírez, junto con sus padres se ha dedicado a la venta de las Lolitas, panzones y mulitas, sin embargo, con el paso del tiempo se ha dado cuenta que el interés de adquirir una de estas artesanías disminuye.
María de los Ángeles Rodríguez desde muy temprano se instala en el sitio conocido como el Barrio del Artista, el cual junto con los sitios cercanos se llena en cada Corpus Christi, se llena de comerciantes quienes ponen a disposición de todos los visitantes de la zona diferentes productos.
Rodríguez Ramírez explicó que ella no siempre hace por completo los panzones o las muñecas, sino que compra algunas partes hechas y las termina de decorar, para ello debe de comenzar a realizar su trabajo desde el mes de enero con la finalidad de que todo se seque con tiempo pues las que ella ponen a la venta son de cartón.
Hay personas que utilizan un horno para secar sus figuras pero quienes no tienen deben ponerlo a secar al sol y es por ello que el proceso es largo y muy laborioso, expuso María de los Ángeles Rodríguez.
La sociedad en general no aprecia todo el trabajo que se debe de realizar para hacer esta artesanía lo cual provoca que no quieran pagar su valor real.
Asimismo Rodríguez Ramírez señaló que son muchos los vendedores quienes ofrecen las artesanías antes mencionadas y además cada vez son menos las personas quienes deciden comprar un panzón, una mulita o una Lolita y es por ello que cada vez las ventas de estos productos bajan cada vez más, opinó la comerciante.
ACTIVIDADES RELIGIOSAS
Durante esta conmemoración en la catedral de Puebla se realizó una misa especial a la cual se dieron cita diversas congregaciones religiosas como la Adoración Nocturna además de colegios vinculados con la arquidiócesis.
La celebración eucarística fue presidida por el arzobispo de Puebla, Víctor Sánchez Espinosa, quien después de este acto salió al atrio de la catedral para encabezar una procesión en este espacio.
El jerarca de la grey católica en conjunto con sacerdotes visitaron un total de cuatro altares que se instalaron en la explanada de la catedral y en cada parada se realizaba se oraba según la tradición católica.