El Presidente Enrique Peña Nieto dio a conocer hoy que “de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en 2015 México logró una inflación de 2.13%”, es el nivel de inflación más bajo registrado desde hace 45 años, cuando se empezó a medir esta variable
Añadió que “es una muy buena noticia para las familias mexicanas: el precio de los principales productos y servicios prácticamente no está aumentando”.
Subrayó que ello “refleja el éxito de la política monetaria que define el Banco de México con plena autonomía, así como el manejo responsable de las finanzas públicas. También es resultado de las nuevas condiciones de mayor competencia económica y tarifas más bajas, derivadas de las reformas estructurales que juntos hemos logrado”.
El Presidente Peña Nieto resaltó que incluso hay precios que disminuyeron: telefonía fija y móvil; larga distancia internacional, se eliminó el cobro de la nacional; luz y gas natural.
Asimismo el Primer Mandatario resaltó la explicación que el INEGI hace acerca de los beneficios al tener una inflación baja. “La inflación incide directamente en el bienestar de las familias, ya que mide la variación de los precios de una canasta de bienes y servicios representativa del consumo de los hogares mexicanos. Es decir, una inflación alta significa que los precios se están elevando considerablemente y, por lo tanto, el ingreso de las familias alcanza para menos. Por el contrario, como ahora ocurre: una inflación baja quiere decir que los precios de los principales productos y servicios que adquieren los mexicanos, prácticamente, no están aumentando.
“Para dimensionar la importancia de la buena noticia que hoy comunicó el INEGI, vale la pena recordar cómo era la inflación en el pasado en México. Por ejemplo, hace 3 décadas, en 1987, la tasa de inflación anual fue de 159.2%. Esto significa que faltó poco para que, en un sólo año, se triplicara el costo de la vida. Si vemos 20 años atrás, en 1995, la inflación alcanzó el 52%. Y tan sólo hace unos años, en 2008, la inflación fue de 6.5%: tres veces la inflación actual, de apenas 2.13%.
Finalmente el titular del Ejecutivo señaló que “En suma, esta inflación históricamente baja, que acaba de reportar el INEGI, es fruto de la estabilidad macroeconómica que ha ido consolidando nuestro país desde hace dos décadas, así como de las reformas estructurales de los últimos tres años, cuyos efectos ya se están reflejando positivamente en la economía de las familias mexicanas”.