Por Alberto Arcega Macuil / Puebla

Formar a los jóvenes indígenas para que sean capaces de desarrollar proyectos que ayuden a sus comunidades a alcanzar una mejor productividad, es uno de los objetivos del programa de Liderazgo para Jóvenes Indígenas de la Universidad de las Américas Puebla (UDLAP).
Laura Elena Romero López, coordinadora académica de dicho programa, destacó que es la cuarta edición que se pone en marcha este proyecto.
“Lo que se busca con este programa es potenciar líderes promotores del desarrollo comunitario, capaces de generar propuestas de política pública, considerando métodos viables, convirtiéndose en verdaderos socios del desarrollo y representantes activos de sus comunidades”, señaló.
Abundó que en este 2014 son en total 40 los jóvenes indígenas los que intervienen, provenientes de 12 estados del país, representando a su vez a 12 grupos indígenas nacionales en los que se incluye: Nahua, Mixteco, Otomí, Mazahua, Ch’ol, Maya, Totonaco, Mazateco, Tseltal, Mixe, Huicol, Zapoteco y Zoque, cuenta también con jóvenes extranjeros, un estudiante boliviano, 4 ecuatorianos, 3 estadounidenses 2 guatemaltecos, acrecentando la multiculturalidad del programa.
Amabila Soledad Puac Saloj, de Guatemala y Raymundo Cruz Miguel, de Oaxaca, son dos de los jóvenes indígenas que forman parte de este programa Liderazgo para Jóvenes Indígenas, quienes coincidieron que han aprendido varios conocimientos que a su regreso a sus comunidades los llevarán a cabo.
Raymundo Cruz indicó que desafortunadamente todavía existe la idea de que una persona indígena para salir adelante tiene que olvidar sus raíces y sus tradiciones.
“Todo indio que quiera sobresalir del mundo en que ha estado y pasar a este mundo occidental tiene que renunciar a lo que nació, su lengua, forma de vestir, incluso a su forma de pensar y ser”, lamentó.
Originario de Santa Cruz Yagavila de la Sierra Zapoteca del estado de Oaxaca, Raymundo apuntó que si bien es cierto existen programas que pone en marcha el gobierno federal, no todos llegan a los puntos a los que debería de ser y por ende, todavía hay comunidades con un alto nivel de marginación.