• Se debe buscar un desarrollo de plataformas tecnológicas educativas como entornos virtuales de aprendizaje y realidad aumentada
El uso de la tecnología puede ayudar en el aprendizaje, ya que las últimas innovaciones enriquecen los materiales de estudio, además ahorran papel, facilitan las comunicaciones y enriquecen el conocimiento de los alumnos, señaló Etelvina Archundia Sierra, académica de la Facultad de Ciencias de la Computación de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP).
En entrevista, comentó que la tecnología ha permeado en todos los espacios educativos, sobre todo en educación superior. Ante ello el reto de los docentes es “aprender su uso y hacer una planeación sobre la utilización de estos materiales, los resultados se aprecian sobre todo en la educación a distancia”.
Para lograr lo anterior, indicó, se debe buscar un desarrollo de plataformas tecnológicas educativas como entornos virtuales de aprendizaje y realidad aumentada; la aplicación de la tecnología en la educación, que incluye el desarrollo de videos para la educación, portafolios electrónicos, bibliotecas digitales, entre otros materiales.
Claro ejemplo de ellos, en la FCE se implementó una herramienta virtual de aprendizaje llamada Ning, plataforma que consiste en una red social virtual que se adaptó para ser utilizada exclusivamente con fines académicos y para atender los intereses particulares de los miembros de su Facultad; “su uso trajo consigo muchas bondades”, agregó.
La académica explicó que la idea surgió con el interés de generar una comunicación horizontal e inmediata entre los académicos y alumnos, es decir, fomentar la adecuada gestión del conocimiento.
Indicó que los investigadores constataron que la red social Ning en la FCE permitió a sus miembros en torno a la construcción del conocimiento, el incremento de su autonomía, una mayor autogestión, posibilidades de trabajo colaborativo; todo a través de lo que ellos denominan como comunidades virtuales de aprendizaje.
“La red social facilitó la gestión del conocimiento, no hay que empezar de cero, porque el conocimiento está ahí, está acumulado; la red permitió esto pues puso a disposición de sus miembros información y medios que propiciaron la difusión del conocimiento que se buscaba”, finalizó.