Además de considerar aspectos económicos y físicos, valorar el tiempo invertido en la manufactura de un producto es un factor clave, ya que éste elemento será de gran ventaja para las decisiones de una empresa, indicó Stefan Rehfus, investigador del Proyecto Mundial de Investigación Avanzada (WARP, por sus siglas en inglés).
Durante la Primera Jornada Mundial de Vanguardia Científica de la BUAP, organizada por el Instituto de Ciencias de Gobierno y Desarrollo Estratégico y la Facultad de Economía de la Institución, el Ingeniero ambiental expuso un ejemplo concreto en Alemania sobre la economía de equivalencia aplicada a una planta tratadora de agua.
Para ello citó a Carsten Stahmer, pionero mundial en cálculos de insumo-producto para la transformación de la economía mercantil monetaria a la economía de valores, quien analiza las posibilidades del cálculo en valor para establecer los valores objetivos de la actividad laboral y de los productos que general.
Carsten Stahmer propone tres puntos de vista para evaluar un proceso: económico, físico y tiempo de trabajo invertido, ya que la mano de obra muchas veces se subestima. Considerar los elementos anteriores será determinante para las decisiones a largo plazo de un país.
Posteriormente, Stefan Rehfus explicó que la planta de tratamiento de agua donde trabaja, Eko Plant en Alemania, utiliza dos procesos para deshidratar lodos de aguas residuales para que ésta sea utilizada nuevamente: por medios mecánicos y biológicos, mismos que comparó con el triángulo mágico de Carsten Stahmer. Así mostró a los asistentes reunidos en el Salón Barroco del Edificio Carolino, las diferencias de estos dos procesos en cuanto a modelos monetarios, volumen y tiempo de trabajo de entrada-salida.
En su intervención, Heinz Dieterich, director del Centro de Ciencias de la Transición argumentó que hace 25 años en Europa, específicamente en Alemania y Gran Bretaña, importantes científicos reanudaron un nuevo modelo alternativo a la economía del mercado, al que denominaron economía de equivalencias, el cual se basa en dar valor a la producción de un producto, independientemente de su costo.
En la economía de mercado el principal referente de cualquier actividad económica es monetario, es decir, el precio por lo que se razona de acuerdo a dichos términos; en cambio en la economía política el cálculo del valor de un producto será según el tiempo de trabajo medido en horas, minutos o segundos que se necesita para producirlo, detalló.
“La teoría del valor puede ser el sistema operativo de la sociedad moderna. Así en lugar de tomar en cuenta el Producto Interno Bruto, éste se traduciría en el tiempo de valor de horas de trabajo”, afirmó el académico de la Universidad Autónoma Metropolitana.
Cuando se empleen dichos conocimientos, se tendrá un poder de transformación para unir a científicos y modificar el rumbo de la situación actual, puntualizó el doctor Heinz Dieterich.