“Las huellas imborrables de un gran poblano y mexicano ejemplar se quedarán en la memoria colectiva. Su recuerdo y legado perdurarán para siempre don Rafael”, expresó nostálgico el ex gobernador Melquiades Morales Flores, durante un homenaje y ante los restos del doctor y general Rafael Moreno Valle, con la presencia de familiares, amigos, ex colaboradores y la clase política poblana.
En el Centro Integral de Servicios (CIS), el ex mandatario poblano, refirió que en la vida hay personas excepcionales que van dejando a su paso una profunda e imborrable huella y de ello el mejor exponente es el doctor Moreno Valle.
“Sus amigos, familiares, colaboradores nos reunimos para recordarle y tributarle un merecido homenaje y para decirle que ayer como hoy adoloridos y tristes por su partida, le expresamos que aquí estamos presentes”, agregó con voz entrecortada el ex gobernador Morales Flores.
Hizo una reseña de la trayectoria académica, militar y política quien fuera el gobernador de Puebla en unan época en donde eran escasos los recursos económicos y que aun así logró importantes obras para introducir agua potables en ejidos y comunidades de la entidad poblana.
Don Rafael nos enseñó que la política es el arte de servir a los demás con desintereses, desempeñando el servicio público con honestidad, lealtad, a las causas de la gente, sobre todo con los más necesitados, a quienes Saramago se refería como los desventajados, agregó.
“Don Rafael sabía ser amigo de sus amigos a los que les prodigaba atención y afecto; su alto concepto de la amistad lo expresaba hasta derramar lágrimas cuando uno de ellos sufría o llegaba a fallecer. Pocos hombres como el tenían esa sensibilidad propia de los seres superiores”
Todos tenemos una misión que cumplir en esta vida. Don Rafael lo logró pues hizo de la lealtad y el patriotismo una razón de vida, virtudes que demostró siempre con creces con su familia y en el servicio a los demás, abundó Morales Flores
El ex gobernador de Puebla, que acudió acompañado de su esposa, la señora Socorro Alfaro de Morales, expuso: “Únicamente las personas que se olvidan son las que mueren. En este caso su recuerdo vivirá por siempre y sus enseñanzas será trasmitidas a la siguientes generaciones”.