• Al clausurar los Foros Escucha para la Pacificación y la Reconciliación Nacional, dijo que se puede garantizar la paz y tranquilidad en el país sin el uso extremo de la fuerza

 

Al recibir las conclusiones de los foros de paz, el presiente electo Andrés Manuel López Obrador se comprometió a que su gobierno no le apostara a la guerra, al exterminio y las masacres para hacer frente a la inseguridad y la violencia.

 

“Que podamos garantizar la paz y la tranquilidad sin el uso extremo de la fuerza; esto que tiene mucho que ver con la actitud del Presidente de la República, y con el proceder del Presidente”, dijo.

 

En el Archivo General de la Nación, luego de recibir las conclusiones de los foros estado por estado, Obrador dijo que cuando hay violencia extrema, el Estado no está excepto de participar en esos actos, o de ordenarlos. “¡Basta de la simulación, de echarle la culpa siempre a los de abajo, a los que reciben órdenes!”, expresó.

 

Afirmó que otro de sus compromisos en este tema es no ordenar nunca la represión a los ciudadanos.

 

“El compromiso de atender las causas que original la violencia, pero es algo muy profundo”, aseveró.

 

Reiteró que la inseguridad se origina por la falta de oportunidades, y el modelo económico neoliberal.

 

Afirmó que soldados y marinos se formarán en su gobierno en el respeto a los derechos humanos.

 

Reveló que antes de decidir el nombramientos de quienes serán los futuros Secretarios de la Defensa Nacional y Marina, perdió una investigación para que confirmar no hubiera recomendaciones sobre ellos.

 

Reiteró que habrá una comisión especial del Caso Iguala, y “en caso de que estuviesen involucrados elementos de las Fuerzas Armadas, van a salir fortalecidas”.

 

Destacó que el 1 de diciembre emitirá un decreto para liberar a todos los presos políticos y luchadores sociales que están  encarcelados. “Es un proceso, hay que analizar caso por caso pero ya iniciamos”, comentó.

 

Destacó que en su gobierno, permitirá que organizaciones de la ONU participen como observadores permanentes en toda la administración en materia de derechos humanos.