ING. OSCAR LÓPEZ MORALES

Podría llamarse sensatez, pero no, mucho menos vergüenza, parece que al fin quieren ahorrarse una tunda o peor aún, una nueva orden de aprehensión.
Resulta que ayer el hijo del gobernador con licencia del estado de Guerrero, Ángel Aguirre Herrera, tuvo que declinar sus aspiraciones para ser presidente municipal de Acapulco, pues la verdad es que la presión sobre él, no le dejo otro camino que dejar esta aspiración de lado.
Por donde se viera era una sinvergüenzada la postulación del hijo de quien está en la mira por la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa y otros hechos de violencia que se viven en Guerrero. Sin embargo, se vio la mano y el peso que tiene el senador Luis Miguel Barbosa, presidente de la Cámara Alta, quien ya desde la semana pasada había considerado como un error la postulación de este joven. Los motivos, pues son evidentes, saltan a la vista, pero el junior no los quería ver, hasta ayer.
No hay que olvidar que el martes de la semana pasada, el hermano del ex gobernador, Carlos Mateo Aguirre Rivero, y su sobrino Luis Ángel Aguirre Pérez fueron aprehendidos señalados de desviar 287 millones 12 mil 594 pesos del erario local y federal.
Y desde el 2011, el portal de noticias SinEmbargo publicó una investigación en la que reveló que durante su administración Aguirre Rivero tuvo 38 familiares directos en la nómina del Gobierno del Estado de Guerrero, entre hermanos, tíos, primos y sobrinos, sin considerar a algunos cuñados. 
“De estos familiares, 13 son encargados de manejar y recaudar recursos públicos de forma directa. Tan solo los 38 familiares directos del gobernador Aguirre (…) le cuestan a la entidad –y directamente a los guerrerenses– un total de 1 millón 110 mil 643.22 pesos mensuales. Esto sin contar prestaciones como aguinaldos, bonos, vales de despensa y gasolina, entre otros”, refirió el reportaje.
Mientras eso ocurre en Guerrero, el PRD a nivel nacional empieza a consolidar sus alianzas con quienes sabe que le podrán dejar grandes dividendos, al menos a la actual dirigencia o al grupo de Los Chuchos y así se vio este fin de semana con la llegada de Luis Maldonado Venegas a la Cámara de Diputados por la vía plurinominal.
Con eso las pinzas se van cerrando pues en el PAN ya está más que “planchado” el control del partido con posiciones estratégicas y se vio cuando el gobernador doblegó a Javier Lozano para que se dejara de protagonismos como los que acostumbra y cerrara la boca para ya no seguir atacando a Gustavo Madero, pues entorpecería las negociaciones que ahora están más que consolidadas.