Por Rocío García Olmedo

Desde lo individual, sobre nuestros propósitos, nuestras nuevas oportunidades o nuestros nuevos desafíos; pero como parte de un colectivo social inmerso en un contexto que no nos gusta, debemos con mucha seriedad reflexionar sobre el ¿Cómo hacer de manera diferente las cosas, para salir del enorme problema de inseguridad, corrupción y violencias que nos afecta a todos?
¿Qué nos depara el 2018? No lo sabemos.
Lo que sí podemos saber y construir son las opciones que tenemos cada una/o de nosotros, desde los espacios donde nos conducimos, para enfrentar estos desafíos.
Los individuales, para decidir cómo y desde donde, continuar construyendo nuestro crecimiento personal, académico y profesional. Decisiones que son personalísimas y corresponden a cada una, cada uno de nosotros asumirlas.
Pero como partes de una sociedad, es responsabilidad de todos/as revisar con ojo crítico una vez más, nuestras circunstancias, hacer balances y sumar nuestros esfuerzos en eso que deberán ser, las nuevas rutas para enfrentar con mayor eficacia los problemas que nos afectan como sociedad en su conjunto.
Todas, todos, sabemos que el 2018, será intenso para la vida política de nuestro país y de nuestro Estado, y justamente el proceso electoral -ya en marcha- puede convertirse en una oportunidad. Si logramos hacer que este proceso electoral, se constituya en el “parte aguas” que nos permita sentar las bases de los temas relevantes que nos preocupan ¿Cómo? Asumiéndonos como activos vigilantes, vía nuestras propuestas, análisis y seguimiento de las campañas políticas.
A nivel nacional, tendremos la oportunidad de elegir Presidencia de la República, ello implica definir el proyecto de nación que queremos, y debemos hacerlo analizando las propuestas que nos presenten cada uno/a de las personas que resulten ser postuladas.
Debemos analizar, desde la personalidad de cada uno de los actores/as, hasta saber diferenciar, cuáles de las propuestas que nos presentan son serias, razonables y basadas en la realidad, para determinar y dimensionar beneficios. No debemos olvidar que nuestro país está compuesto por una pluralidad de realidades.
Ello sin duda, nos ayudará a decidir sobre quienes deben estar en las Cámaras Federales para incidir, reformar, derogar o modificar las bases jurídicas que permitan atender esa pluralidad de realidades que nuestro país presenta.
Pero para nuestro Estado, la oportunidad que tenemos es total, ya que será una elección de todos los cargos. Elegiremos desde el gobierno del estado, pasando por el Legislativo y los Ayuntamientos.
De ahí que podríamos empezar por revisar ¿Qué resultados nos dejaron las alianzas y/o coaliciones entre partidos políticos que nos dijeron en la elección 2010 y nos volvieron a decir en la elección 2016 eran, para un mejor ejercicio de gobernar? Esto porque en pocos días conoceremos oficialmente cuáles serán las coaliciones bajo las cuales contenderán los partidos políticos en este año.
¿Qué pasó durante los seis años de Rafael Moreno-Valle Rosas? ¿Percibimos un mejor ejercicio de gobernar? ¿Se lograron los objetivos que señalaron en sus respectivos Convenios que suscribieron? ¿Cuáles fueron los resultados de esta coalición? ¿Cada uno de los partidos políticos logró aportar e incorporar las propuestas postuladas en sus respectivos Estatutos y/o Plataformas Políticas? Me parece que no.
A la distancia, la percepción de las poblanas y los poblanos y la mía propia es que se trató de una alianza de partidos políticos únicamente con fines electorales, es decir se trató de una coalición electoral. Solo era ganar por ganar, por encima de ideologías. No se hizo pensando en lograr beneficios con una visión integral para la población, y lamentablemente todos esos partidos que se coaligaron entonces con el PAN, son corresponsables de los resultados. Claro, lograron algunas “chambas”.
Los primeros meses de ese gobierno les “otorgaron” algunos puestos menores de gobierno para algunos miembros de los partidos políticos que se coaligaron, los cuales fueron “retirados” de esos cargos a los pocos meses. Sí, lograron la alternancia, pero no los resultados favorables para los poblanos y poblanas, tan solo basta con revisar nuestros indicadores en desarrollo social, o que tal si revisamos, la cada vez más alta inseguridad que hoy vivimos en todo nuestro estado de Puebla: huachicoleros, feminicidios, y varios etcéteras, que nos heredaron.
¿Eso queremos que vuelva a suceder?
¿Las poblanas y poblanos queremos seguir en esa ruta?
¿Queremos que se continúe evadiendo la responsabilidad que el Gobierno del Estado tiene en toda esta problemática?
Inicia el 2018, hoy, las circunstancias son distintas a las que se dieron en el 2010, incluso a las del 2016. Una nueva etapa está por iniciar. Pronto sabremos las opciones que tendremos para enfrentar y sortear más eficazmente estos desafíos y avanzar con mejores resultados.
Las y los ciudadanos poblanos tendremos la oportunidad de decidir y también tendremos las respuestas a las interrogantes.
¡Que el 2018 sea un mejor año para Puebla!
rociog@prodigy.net.mx
Palabra de Mujer Atlixco
@rgolmedo
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