*Padre Nacho.

El día lunes 29 de junio de 1915 pudimos observar en nuestro país la ceremonia de bienvenida para el rey español Felipe VI, de la Casa de Borbón ( Casa más parecida a Francia que la Casa de Austria o de los Habsburgos). Las autoridades civiles lo colmaron de felicitaciones , honores y hasta la entrega de las Llaves de la Ciudad de México, por parte del Sr. Mancera. Más aún, este le dijo que nos une una “entrañable amistad” entre ellos y nosotros los actuales mexicanos y antes llamados “novohispanos”, es decir “súbditos” de España, “colonos”, sujetos a explotaciones e ignominias y nunca “ciudadanos”, porque “La Madre Patria” nos impidió crecer en tres siglos, de 1521 a 1821.
Por otra parte, el día domingo 2 de julio próximo se cumplirán 102 años del fallecimiento del Gral. y Pdte. de México Porfirio Díaz Mori, en la ciudad de Paris, en 1915 . Por este motivo se ha desatado una polémica dentro del “vedetismo intelectual” de la academia histórica, porque se discute a favor y en contra para repatriar sus restos mortales que se ubican en una tumba austera ( como siempre fue su modo de vida) en el cementerio de Montparnasse, en “La Ciudad Luz”-
En consecuencia, es preciso presentar una brevísima síntesis de lo que los borbones y el héroe de muchas batallas, Don Porfirio, lograron hacer en nuestro México sufriente para buscar la justicia histórica. He aquí lo más relevante de estos dos “estudios de caso”:
1. Los reyes de la Casa de Borbón fueron impuestos en España con la influencia geopolítica de Francia, en el año de 1700. Gobernaron (¿Des-gobernaron?) más con perfiles galos que maneras españolas en aquella Nueva España hasta el año del Plan de Iguala o consumación de la Independencia de 1821. Según las fuentes históricas del maestro Severo Martínez ( La Patria del Criollo y Motines de Indios, editados por la entonces Universidad Autónoma de Puebla hace casi cuarenta años), a partir del siglo XVIII se planeo y ejecutó la extinción de grupos aborígenes como el de los lacandones en la antigua región chiapaneca-guatemalteca y otros más. Por otra parte, “por razones que guardó en su real pecho” ,Carlos III ejecutó despóticamente la expulsión de los inteligentes y misioneros jesuitas de la talla de Eusebio Francisco Kino, S.J. ( Padre de la cultura agropecuaria de Sonora, Arizona y Baja California) en 1767. Además, las llamadas “Reformas Borbónicas” incluyeron la descapitalización de todos los estratos sociales de la Nueva España, con la aplicación de la Real Cédula de Consolidación de Vales”, en 1804, por orden de Carlos IV. Finalmente, los reyes borbónicos, antecesores del actual Felipe VI, quien por estos días nos visitó hace dos años , repitieron frecuentemente y llevaron a la práctica la frase siguiente:”Recuerden los novohispanos que nacieron para callar y obedecer”…
2. Don Porfirio Díaz Mori fue el héroe indiscutible con sus cargas de caballería en la Batalla de Puebla aquel 5 de mayo de 1862. También lo fue de manera notable en muchas otros combates, derrotando a los franceses, de manera relevante en La Carbonera y en el día 2 de abril de 1867 en la ciudad de Puebla. Gracias a él, se aprontó la Cuarta República ( “República Restaurada”). Triunfó sobre el déspota Pdte. Sebastián Lerdo de Tejada en la Batalla de Tecoac ( 16 de noviembre de 1876, cerca de Huamantla,Tlaxcala) con su Plan de Tuxtepec. Siendo Pdte. de México favoreció la industrialización del país y los más de 20 mil kilómetros de vías férreas. En el Porfiriato, la moneda mexicana se acercó al máximo histórico con el dólar. Y otra realidad muy importante que casi nadie le ha reconocido: muchas veces les negó permisos al gobierno norteamericano que lo presionaba. Algunos ejemplos: no refrendarles el permiso de disparar sus cañones contra las ballenas en Guerrero Negro, Baja California, por parte de la armada naval yanqui; asiló al Pdte. Santos Zelaya, depuesto en Nicaragua por la geopolítica del noreste yanqui y le envío al cañonero “Guerrero” al puerto de Corinto; inauguró el ferrocarril que conectaba al Golfo de México con el Océano Pacífico ( Coatzacoalcos, Puerto México y Salina Cruz con doble vía, en enero de 1907, siete años antes que el Canal de Panamá, con los costos de transportación más baratos). Por último, dejando por brevedad otras realidades más en favor de nuestro México, dejó el poder presidencial el 25 de mayo de 1911, cuando dijo: “Si mi renuncia consigue que no haya más conflictos en México, renuncio” al poder presidencial (¿ Algún “revolucionario” lo ha hecho hasta el presente?)…Dicen que antes de abordar el barco Ipiranga ( algunos lo citan como Ypiranga, afluente del río Amazonas) afirmó una cuasi-profecía: “¡Ya soltaron la caballada…A ver quién la encorrala otra vez!”…El ex-gobernador guerrerense Figueroa expresó hace ya algunos años: “La caballada anda muy flaca”…
Amable e inteligente lector(a): usted decidirá con argumentos y no sentimientos si es justo que nuestro México le niegue a los restos mortales de Don Porfirio Díaz Mori reposar en su querida Oaxaca, en La Soledad, teniendo en cuenta lo anterior y contrastando con la herencia borbónica…Además, otros mexicanos que se aferraron al poder, nunca renunciaron, se mataron entre ellos mismos y permanecen en el” Muro de Honor” de los recintos legislativos de nuestro México, tan paradójico y “kafkiano”.
* José Ignacio González Molina ejerce su ministerio en el Infonavit San Jorge de Guadalupe: como historiador egresado de la Universidad Iberoamericana de la Cd. de México, ejerce la docencia en la Escuela Libre de Derecho. Difunde los martes el programa de Historia de México, “Suave Patria” en Radio Puebla ( antes SICOM), 105.9 F.M. de 6 a 7 de la tarde. T.V., radio y podcast en www.puebla.mx ,podcastpueblafm y Facebook programa-Suave-Patria.