Padre Nacho*

En estos días patrios conviene refrescar la memoria de lo que pasó después de aquel Grito de Dolores Hidalgo, y tener en cuenta lo más relevante de lo que vino después:

  • 16 de septiembre: en la noche, el Regimiento de Infantería de la Reina se unió al movimiento independentista, así como varias personas sencillas, humildes, armadas, sin preparación militar y con sus instrumentos de trabajo: azadones, palos, hondas, granadas improvisadas y machetes. En el paso por Atotonilco, el padre Hidalgo tomó como estandarte la imagen de la Virgen de Guadalupe, convertida desde ese momento  en el emblema del movimiento.
  • Al llegar a Celaya, los participantes confirmaron a Hidalgo como jefe del movimiento insurgente y como teniente a Ignacio Allende. Eran más de 50 mil combatientes, incluyendo a guardias antiguos de la administración virreinal.
  • 28 de septiembre: la ciudad de Guanajuato fue tomada. En el saqueo de la Alhóndiga murieron más de 250 personas. Aunque Hidalgo no tomó parte en los hechos, el gobierno colonial lo responsabilizó y el arzobispo de Michoacán Abad y Queipo publicó un edicto de excomunión contra él, incluyendo a Allende, Aldama y Abasolo. Esto se explica porque en ese tiempo El Altar y El Trono eran aliados.
  • El nuevo virrey, Francisco Javier Venegas, quien substituyó a la Audiencia y había llegado a la ciudad de México el 13/14 de septiembre de 1810, encomendó la contraofensiva al general Félix María Calleja del Rey, militar duro y siempre complaciente ante los abusos de sus soldados.
  • 8 de octubre el contingente salió de Guanajuato hacia Valladolid ( actual Morelia, Michoacán). Ahí se sumaron cientos de efectivos bajo el estandarte guadalupano.
  • 19 de octubre: mientras dejaba en el mando a José María Anzorena, el padre  Hidalgo y sus seguidores salieron con rumbo a la ciudad de México.
  • 30 de octubre: los insurgentes libraron una batalla contra el ejército realista en el Monte de las Cruces, Estado de México. Las fuerzas opositoras, al mando de Torcuato Trujillo, fueron derrotadas y los rebeldes tuvieron el camino despejado para acceder a la ciudad de México. Las negociaciones para un rendimiento pacífico no fueron exitosas y las razones de Hidalgo para retirarse fueron para evitar más saqueos y sangre como ocurrió en la Alhóndiga de Granaditas. Los insurgentes retrocedieron en los primeros días de noviembre y muchos desertaron.
  • 7 de noviembre: las fuerzas realistas los sorprendieron al amanecer en el cerro de Aculco, y el contingente se dispersó derrotado. Los dirigentes tomaron caminos diferentes: Hidalgo se dirigió a Valladolid y Allende a Guanajuato.
  • 11 de noviembre: habiendo ya aparecido otros brotes revolucionarios en diferentes lugares, en este día Guadalajara cayó en poder de los insurgentes.
  • 26 de noviembre: Hidalgo y sus fuerzas llegaron a Guadalajara para establecer un gobierno provisional con legislación propia: abolición de la esclavitud, derogación de tributos, eliminación de estancos ( monopolios en la producción o venta de bienes controlados por el estado), reparto de tierras a los nativos y  nombramiento de algunos funcionarios. Comenzó entonces a publicarse el periódico El Despertador Americano.
  • 15 de enero de 1811: los insurgentes, saliendo de Guadalajara, enfrentaron a las fuerzas realistas de Félix María Calleja, y fueron derrotados en el puente de Calderón. Este tuvo alrededor de 40 bajas y los de Hidalgo perdieron más de 500 hombres. Los efectivos restantes emprendieron la desbandada… Hidalgo y los leales que lo acompañaban se dirigieron al camino que conducía hacia el norte para solicitar ayuda ante los Estados Unidos, ya independizados desde 1783 de Inglaterra.
  • 25 de enero de 1811: Allende y otros jefes militares le retiraron a Hidalgo el mando político y militar del movimiento, sin hacer pública la destitución.
  • 21 de marzo de 1811: en Acatita de Baján, lugar cercano a Monclova (Coahuila), Ignacio Elizondo y sus fuerzas apresaron a Miguel Hidalgo, Ignacio Allende, Ignacio Aldama, Mariano Abasolo y José Mariano Jiménez, para llevarlos a la ciudad de Chihuahua para juzgarlos y descalificarlos.
  • El 26 de mayo fue ejecutado Jiménez; Aldama el 19 de junio y Allende el 29 del mismo mes. Mariano Abasolo en forma milagrosa libró la pena de muerte.
  • 30 de julio de 1811: finalmente el padre Hidalgo fue ejecutado.

El poeta Juan de Dios Peza expresó en su poema lo que siguió después:

“Muchos ( a Hidalgo) lo acompañaron, mas la suerte corresponder no supo a sus desvelos; por darnos libertad halló la muerte, dejando en su lugar al gran Morelos”.

* José Ignacio González Molina es Cronista de Número de la Ciudad de Puebla; ofrece su ministerio en el Infonavit San Jorge; como historiador egresado de la Universidad Iberoamericana de la Ciudad de México, ejercela docencia en la Escuela Libre de Derecho. Difunde los martes de 6 a 7 de la tarde el programa “Suave Patria” en Radio Puebla ( antes SICOM , 105.9  F.M.), enlazada con sus estaciones hermanas del Estado de Puebla. Televisión, radio y podcast en www.puebla.mx