Por Alberto Arcega Macuil / Puebla

Irma Córdova Gerardo es una de las pocas jóvenes indígenas que ha logrado terminar sus estudios de Licenciatura y está luchando por salir adelante, seguirá preparándose académicamente para no sólo ayudar a su familia y cumplir sus metas como persona, sino también para llevar una educación básica digna a su pueblo natal, San Isidro Mazatlaxco, ubicado en la Sierra Negra de Puebla.
Explicó que su lucha por lograr todos sus estudios fue toda una aventura. Primero, estudió la primaria en la escuela de la comunidad.
Sabía que seguir con sus estudios sería difícil, pero sus ganas por seguirse preparando fueron más que las limitantes que tenía enfrente, pues comenta que para cursar la secundaria tuvo que caminar dos horas durante tres meses de su casa para llegar a la Telesecundaria, lo hizo y logró concluir este grado.
Dio un paso más en su vida y decidió cursar el bachillerato a lo que tuvo que ir a Tehuacán y fue ahí donde también trabajó. Primero en una maquiladora y más tarde en el Museo del Agua en el proyecto “Agua para Siempre”, donde tuvo la oportunidad de recibir la beca “Pedro Arrupe” para estudiar en la Universidad Iberoamericana Puebla, donde recientemente concluyó su carrera de Procesos Educativos.
“Siempre me preocupó la situación en la que vivíamos, porque en la población solo nos quedábamos allá y creo que en parte mi mamá también influyó mucho para que yo siguiera estudiando, nos decía que siempre hay que salir, trabajar y buscar otras cosas y siempre nos ha apoyado mucho moralmente a toda mi familia, también amigos y maestros me han apoyado mucho para que salga adelante”.
Laura Angélica Bárcenas, Coordinadora de Doctorado Interinstitucional en Educación y maestra de la licenciatura en Procesos Educativos de la Ibero Puebla, señaló que Irma es una joven muy entusiasta, que busca que ella no sea la única en su comunidad que llegue a terminar la universidad, sino que todos los niños de San Isidro Mazatlaxco y de la región salgan adelante contando con un nivel de escolaridad alto.
“Irma tiene una gran capacidad y apertura para aprender, es decir, está dispuesta a aprender lo que sea para llevarlo a su comunidad. Yo la he acompañado en su proyecto, pero ella es quien ha hecho el proyecto sola”, manifestó la maestra quien sin duda se enorgullece de conocer y dar clases a Irma.
Vale la pena mencionar que Irma viene de una familia conformada de diez integrantes, su mamá, que es ama de casa, su papá que trabaja en el campo sembrando frijol y maíz para el autoconsumo y también trabajando como jornalero en las afueras de la población; además de siete hermanos, dos de ellas casadas y los demás estudian la primaria y secundaria.

Metztli, un Centro Educativo

La siguiente meta de Irma, quien cuenta con 24 años de edad, es desarrollar su proyecto denominado Metztli, una propuesta de intervención educativa con un Centro Educativo que pretende se ubique en San Isidro Mazatlaxco. Para ello, mencionó que ya concluyó la primera etapa que se refiere al diseño de las actividades, es decir, toda la construcción y fundamentación del proyecto.
“Estoy haciendo una propuesta de intervención educativa con un centro educativo que se llama Metztli y lo he diseñado para fortalecer la identidad y aumentar el capital cultural de la comunidad de mi pueblo que se llama San Isidro Mazatlaxco”.
Explicó que su proyecto surge a partir del análisis de la problemática que hay, cómo ha impactado el sistema global que ha hecho que cada vez menos personas, sobre todo, de zonas indígenas no ejerzan su derecho a la educación.
Irma señaló que en su comunidad existe un alto índice de marginación, donde hay un poco nivel escolar, siendo el grado máximo la primaria; “la única escuela que hay es multigrado y con esto pretendo que la gente se inspire para estudiar y obtenga herramientas para enfrentar la vida académica y social”.
El siguiente paso del proyecto podría ser el más complicado, gestionar los recursos, buscar a las personas, fundaciones, organizaciones o empresas que se interesen en Metztli y así levantar el Centro Educativo.
Irma enfatizó que luchará para cumplir con su objetivo, por lo que sabe que habrá muchas “piedras” en el camino, pero que éstas no serán un obstáculo para que Metztli sea toda una realidad.