• Afirman que le sembraron droga y un arma sólo como pretexto para detenerlo en flagrancia.

Odilón Larios Nava.- Orlando Xolalpa Sánchez, convertido en “chivo expiatorio” por parte de la Comisión Nacional de Seguridad (CNS), exige, junto con sus abogados, que haya una disculpa pública por parte del comisionado nacional Renato Sales Heredia, por el daño moral que sufrió al acusarlo públicamente de ser partícipe de los hechos violentos del 2 de mayo del año en curso, cuando una familia fue asaltada y despojada de su camioneta, dos mujeres – una de ellas adolescente – fueron violadas, y un niño, de 2 años 7 meses de edad, asesinado.
Este martes Orlando Xolalpa, junto con la Red por la Defensa de los Derechos Humanos Individuales y Colectivos, ofrecieron una rueda de prensa en la que señalaron la fabricación de delitos de que fue víctima Xolalpa Sánchez.
Como antecedente hay que citar que la madrugada del 2 de mayo del año en curso, una familia circulaba por la autopista México-Puebla, regresaba en su camioneta de la Ciudad de México y se dirigían a Quechola, de donde eran vecinos.
Al parar a la altura del kilómetro 90, fueron agredidos por una banda de asaltantes, quienes les exigieron la camioneta, para ello dispararon y mataron a un niño de 2 años 7 meses de edad. Después sometieron al padre de familia y abusaron sexualmente de las dos mujeres.
Esto indignó a la opinión pública pero no sólo en Puebla, sino en todo el país. Al haberse cometido esta aberración en una carretera bajo el resguardo de la Policía Federal, las críticas no se hicieron esperar. Ello motivó que la Policía Federal emprendiera una investigación paralela a la que efectuaba la Fiscalía General del Estado (FGE).
El 17 de mayo la Comisión Nacional de Seguridad informó con bombo y platillo a medios nacionales que habían detenido a uno de los agresores. A la mañana siguiente ofrecieron una rueda de prensa para confirmar lo anterior, después se difundieron supuestas declaraciones donde supuestamente El Chivo, había aceptado su culpabilidad y había descrito el actuar de sus cómplices.
Sin embargo autoridades policiales poblanas, de diversas corporaciones y personas que conocen a Orlando, se comunicaron con este diario para indicar que el tal Chivo podría ser “expiatorio”. Aseguraban que a Orlando no se le conocía con ese apodo, sino con el mote de “El Kotex”, y que no podía delinquir porque estaba muy enfermo de cirrosis hepática, anemia e hipertensión. Aseguraban que ya ni siquiera podía salir de su casa.
Por su parte las autoridades policiales indicaron que las investigaciones apuntaban hacia otro lado, a una banda foránea, que nada tenía que ver con los hermanos de “El Japonés”.
El 30 de mayo, el titular de la Fiscalía General del Estado (FGE) Víctor Antonio Carrancá Bourget, daba a conocer la captura de la banda que atacó a la familia. Informó de la detención de 5 de los 7 sujetos involucrados. Y descartó que Orlando Xolalpa estuviera dentro de su carpeta de investigación, es decir que no estaba vinculado con esos hechos.
Así fue como la Comisión Nacional de Seguridad quedó exhibida en la presunta fabricación de delitos. Orlando Xolalpan, fue llevado ante el Juez y sólo se le fincaron cargos por posesión de enervantes y portación de arma de fuego. Objetos que Orlando y sus abogados, aseguran, le fueron sembrados por las autoridades federales para justificar la detención en flagrancia.

XOLALPA EXIGE JUSTICIA

Orlando, aseguró ser inocente. Dijo que el día que fue detenido, los federales vestidos de civil lo interceptaron y treparon a un vehículo, ello cuando él se dirigía a poner una cera a un santo en casa de su abuelo, ello para pedir por su salud.
Aseguró que fue golpeado y torturado psicológicamente por los agentes que lo detuvieron, quienes incluso le mostraron fotos de mujeres de su familia. También dijo que amenazaban con matarlo. Cuando él les dijo que estaba enfermo, asegura que los agentes le indicaron que lo iban a ayudar a morir.
Por todo esto exige justicia y que se limpie su nombre, pues nada tuvo que ver en los hechos con los cuales fue vinculado por las autoridades federales.
Los abogados analizan si van a contrademandar o no. Exigen a las autoridades que apeguen su actuar policial al respeto a los derechos humanos y que realicen un verdadero trabajo de investigación.