Por Irma Sadiz

Brahim Zamora Salazar, director de Comunicación, Planeación y Capacitación del Observatorio de Derechos Sexuales y Reproductivos (Odesyr), afirmó que si bien a la mayoría de los implicados en el crimen de Agnes ya están sentenciados, uno más de los presuntos asesinos sigue prófugo seis años después, es decir, el caso sigue abierto, y eso es algo que la Fiscalía General del Estado (FGE), no puntualizó en su comunicado.

En este sentido, el activista aseguró que este proceso no culmina aquí, sigue habiendo una dilación a la justicia en tanto, Jorge Flores Zechinelliy, uno de los homicidas de la activista y defensora de los derechos lésbico, gay, bisexual y transexual (LGBT) sigue prófugo de la justicia desde hace seis años.

“Insistimos en que tiene que haber un diagnóstico a la Fiscalía, vemos dos momentos, el caso de Agnes es pragmático por eso, es decir, el momento en que a pesar de que a los culpables se les detuvo casi una semana después con suficientes elementos de prueba, el juez de controlas fue desechando y finalmente en el Poder Judicial el caso duró 6 años, a pesar de la contundencia por una serie de articulaciones jurídicas que llevó a cabo la defensa para ir retrasando la sentencia, que es lo que pasó en este caso”.

Sin embargo, dejó en claro que existe un tema que tiene que ver con la investigación en sí, y que no se ha logrado capturar al principal operador del crimen, y en ese sentido, tendríamos que saber por qué no ha sido así, es decir, porqué 6 años después sigue prófugo este sujeto y en qué ha fallado la Fiscalía.

Abundó que se tiene que conocer dónde están los fallos, que tienen que ver con recursos técnicos, financieros y humanos, con la operación y corrupción, es decir, se necesita saber dónde están esos fallos que llevan a que la impartición de justicia no sea ni pronta ni expedita en Puebla.