Padre Nacho*

El 10 de abril de 1585, a dos meses de cumplir 83 años de edad, murió uno de los personajes más contradictorios del siglo XVI, el Papa Gregorio XIII, de nombre civil , Ugo Buoncompagni. Nació en Bolonia en 1502. Enseñó jurisprudencia en la más antigua y famosa universidad. Era tan grande su talento que el papa Pío IV lo envió al Concilio de Trento para apoyar la contra-reforma de la Iglesia Católica ante los que requerían cambios urgentes y por eso protestaban ( “protestantes”). Su labor fue exitosa; y en consecuencia ascendió en los escalones de la jerarquía romana; en mayo de 1572 fue electo obispo de Roma, 37 días antes de su 70 aniversario. Eligió como Papa el nombre de Gregorio XIII.

A él se le debe el envío de fuerzas militares para apoyar a los irlandeses que enfrentaban los amagos de los protestantes ingleses que dirigía la reina Isabel desde Londres. También la celebración y el “Te Deum” en Roma, con alusión al “Día de San Bartolomé” contra los hugonotes franceses. Económicamente se le atribuyó cierto dispendio que inclinó a la Iglesia de entonces a un caos financiero; pero al mismo tiempo, en forma productiva, en 1574 construyó el monumental Palacio del Quirinal, para el descanso veraniego de los papas, a fin de escapar de la malaria endémica y los calores extremos de “la Ciudad Eterna”. Más aún, este lugar fue sede de la residencia papal hasta 1870 ( actualmente es el palacio presidencial del gobierno de Italia). También fue Gregorio XIII quien ordenó la construcción de fuentes hermosas como las de la Plaza del Panteón y la Plaza del Pueblo.

Finalmente, Gregorio XIII nos dejó en herencia una realidad que prevalece hasta la actualidad: el llamado “Calendario Gregoriano” con el que contabilizamos los días, semanas y meses de los años presentes. A partir de 1582 decretó que los años y calendarios comenzaran a partir del día primero del mes de enero…

Por otra parte, recordemos que en los países de religión cristiana ortodoxa existió hasta principios del siglo XX el denominado “calendario juliano” ( en honor del cónsul Julio César): en Bulgaria hasta 1917, en Rusia hasta 1918, en Rumania hasta 1919 y en Grecia hasta 1923. A pesar de que en sus países el calendario gregoriano es el oficial, actualmente las iglesias ortodoxas ( excepto la de Finlandia) siguen utilizando el calendario juliano para el cálculo de la fecha de Pascua.

En épocas anteriores, el año empezaba a finales de marzo ( Martium), mes de Marte, dios de la guerra, que era el primero de primavera ( “prima era” o tiempo primero), cuando se decidían las campañas militares del año. Los meses iban desde Martium hasta Februarium en el orden siguiente:

1. Mártium: mes del dios guerrero Marte.
2. April: mes de apertura de flores, por la primavera en el hemisferio norte.
3. Máium: mes de Maia, diosa de la abundancia.
4, Júnium: mes de Juno, diosa del hogar y de la familia.
5. Quintil: mes quinto. Después pasó a ser Julio por Julio César ( 44 a.C.)
6. Textil: mes sexto. Más tarde, Agosto por Octavio Augusto ( 23 a.C.)
7. Septémber: mes séptimo.
8. Octóber: mes octavo.
9. Novémber: mes noveno.
10. Decémber: mes décimo.
11. Jamuárium: mes de Jano, dios de los portales, de las entradas y salidas.
12. Februárium: mes de las hogueras purificadoras ( februa).

En el año 321 d. C., el emperador Constantino I el Grande implantó la semana de siete días, copiada del calendario lunar judío: domingo, lunes, martes, miércoles, jueves, viernes y sábado. Además, decretó que el domingo ( “dies solis”, día del sol, y “dies Domini”, día del Señor Jesucristo) fuese día de descanso para adorar a Dios, en detrimento del sábado ( “sabath” o séptimo entre los judíos). Esto se mezclaba también con el culto a Mitra, cuya representación era el sol. La semana de siete días se hallaba presente también en el antiguo calendario egipcio…

Tal vez por esto y más, Renato Leduc ( 1897-1986) deseo ir más allá de la relativa medición humana del factor tiempo, al escribir su poema clásico: “Sabia virtud de conocer el tiempo; a tiempo amar y desatarse a tiempo; como dice el refrán: dar tiempo al tiempo…que de amor y dolor alivia el tiempo”.

*José Ignacio González Molina ejerce el ministerio en el Infonavit San Jorge; la docencia en la Escuela Libre de Derecho. Difunde los martes, de 6 a 7 de la tarde el programa de Historia de México, “Suave Patria”, en Radio Puebla ( antes SICOM) 105.9 F.M. enlazada con las estaciones hermanas del Estado de Puebla. Cfr. Facebook.