María Reyes 

 

Este jueves 19 de Septiembre se están cumpliendo dos años desde el fatídico suceso ocurrido en 2017 cuando un terremoto de 7.2 grados con epicentro en Axochiapan, en los límites entre Morelos y Puebla, se hizo presente a las 13:14 horas atemorizando a toda la sociedad, cobrando la vida de 14 personas en Puebla y provocando pérdidas materiales cuantificables en miles de millones de pesos.

 

Aquel día se estaban cumpliendo 32 años del terremoto ocurrido en 1985, por lo que empresas en todo México realizaron simulacros de conmemoración que horas más tarde no se aplicarían en un terremoto de gran magnitud real.

 

Pánico, llanto, angustia y distracción fueron las principales emociones que los mexicanos, especialmente los poblanos, manifestaron en aquel momento, sin reacciones coherentes ni lógicas.

 

A partir de ese episodio histórico, se hicieron presentes la solidaridad, el apoyo y sobretodo la cultura de prevención que hacía falta. Y aunque se pensó que con el paso del tiempo las medidas de precaución se olvidaría, se convirtió en un estilo de vida en gran parte de la sociedad.

 

A través de un sondeo hecho por La Opinión Diario de la Mañana, se pudo conocer que 6 de cada 10 personas adquirieron medidas de seguridad personales para actuar ante un evento impredecible como un terremoto. Aquellos que respondieron de manera positiva señalaron que teniendo los documentos importantes y ubicando los puntos de reunión fuera de peligro, son algunos de los aspectos que recobraron importancia.

 

“Si tengo precauciones, vivo en un Infonavit y sí hay una zona de seguridad. En mi trabajo sí hay alguna contingencia ya tenemos preparados y hacemos cada dos meses un simulacro. Por la vida cotidiana, el trabajo, la familia y la economía pues se les olvida pero pues en una contingencia no podemos luchar con algo que es de la naturaleza e imprevisto”, señaló uno de los entrevistados durante el sondeo.

 

Dentro del índice hubo cuatro personas que respondieron de manera negativa, es decir refirieron no estar preparados para otra contingencia de esa magnitud, es decir lo ocurrido durante el 19 de Septiembre de 2017 no les permitió dimensionar el peligro y lo frágil que es el ser humano ante fenómenos naturales.

 

“Pues de hecho no, la verdad no tenemos así como que considerado algo como para prevenir. Pues de hecho tal vez por lo mismo tiene ya un poquito que ocurrió, pero pues no es que se haya olvidado porque pues yo creo que todavía en el Centro hay edificios que aún no están reparados a un 100 por ciento a pesar que ya tiene 2 años lo ocurrido, y pues en sí yo creo que la verdad no estamos preparados”, refirió una de las personas encuestadas.

 

En ese sentido, urgen que las autoridades refuercen las campañas de difusión para que la ciudadanía tenga las herramientas necesarias de seguridad y evite poner en riesgo su vida por ignorancia, pues aunque los terremotos, incendios y huracanes son fenómenos que no se pueden predecir, se puede reducir su impacto mortal.