• Mientras estaban en una zanja de aproximadamente cinco metros de profundidad una de las paredes de tierra se desprendió.
• Contaban con todas las medidas de seguridad y sus compañeros los jalaron con la línea de vida, por ello prácticamente resultaron ilesos.

Odilón Larios Nava.- La mañana de este jueves, en la carretera a La Resurrección, a escasos cien metros del Puente de Piedra, dos trabajadores de la construcción que laboran en la colocación de un drenaje, estuvieron a punto de quedar sepultados por un alud de tierra. Gracias a que contaban con las medidas de seguridad, sus compañeros pudieron ayudarlos y sacarlos, prácticamente resultaron ilesos.
Al respecto, Fernando Santos Altamirano, el “maestro de la obra”, comentó en entrevista para este diario, que los trabajadores tenían colocados los arneses, así como las líneas de vida y demás equipo de seguridad, por lo que cuando sus compañeros vieron que la tierra se venía abajo comenzaron a tirar para sacarlos.
Los dos hombres que se vieron en esta peligrosa situación son: Albino H., de 29 años y Antonio D., salvaron la vida y los propios compañeros de trabajo los trasladaron a bordo de una camioneta de la empresa para la que laboran hacia un hospital para que los revisaran y descartaran cualquier situación de riesgo.
Santos Altamirano, mencionó: “Estamos haciendo colocación de tubería de drenaje, pero a la hora que vimos que se estaba derrumbando, como los chavos tenían todo… su arnés, protección, su casco, todo, pues entre todos los que estábamos arriba tratamos de jalarlos y logramos sacarlos, no pasó nada. Los muchachos se fueron conscientes, para que los checaran y valoraran, los muchachos salieron y caminaron a la camioneta en que me los llevé”.
El maestro de la obra explicó qué fue lo que ocurrió y porqué la tierra de derrumbó: “Llevamos un tubo de agua cerca, arriba, y el relleno que está arriba de la tubería de agua no fue compactado, por ello al movimiento de la máquina se fue derrumbando, está más floja la tierra y se fue derrumbando”.
Fue cuando los elementos de Protección Civil Municipal, Policía Municipal y paramédicos de SUMA estaban atendiendo esta emergencia cuando llegó un camión repartidor de Gas 1, donde llevaban a uno de los empleados de la gasera lesionado con un impacto de bala en el abdomen, mismo que le fue inferido durante un asalto en calles cercanas al derrumbe. Cabe señalar que minutos después el baleado pereció en un nosocomio de la capital poblana.