Padre Nacho*

Esta fue la frase emblemática de Donald Trump durante su campaña para lograr ser el actual Presidente de los Estados Unidos: “¡Lograr que Norteamérica sea grande otra vez!”. Por eso, ante él, sus ciudadanos y nosotros debemos preguntarnos qué significa la palabra “grandeza”. Veamos en esta reflexión sólo algunos hechos ( No todos):
¿Será la invasión de los colonos de las antiguas 13 colonias inglesas que desde los inicios del siglo XVII y años posteriores lograron asentarse a costa de los terrenos y comunidades de los llamados “pieles rojas”? Actualmente en ese país se reconocen 565 tribus, con 2 millones y medio en reservas que equivalen al 2.3% del territorio estadounidense. ¡Despojo del 97.7% de sus antiguas tierras y quedar desarmados en las “reservaciones”, en contra de su Constitución en la Segunda Enmienda! ¿Esto es “grandeza”?
¿Será la “pureza étnica” o exterminio programado de nativos ( mal llamados “indios”) que fue una disminución dramática de aquella población aborigen? Según el etnólogo de la Universidad de Colorado, Ward Churchill, en los comienzos del siglo XVI habitaban más de 12 millones allá, que resultaron ser 237 mil en 1990… Por citar sólo un evento: el 29 de diciembre de 1890, en Dakota del Sur, se presentó la “Masacre de Wounded Knee” cuando el 7º Regimiento de Caballería, comandado por el mayor Samuel Withside aniquiló a nativos (100 hombres y 200 mujeres con sus niños, más 51 heridos) para que más tarde 20 de aquellos soldados fueran condecorados con la Medalla de Honor…¿Puede calificarse esto como “grandeza”?
¿Será el tratado Adams-Onís de 1818, cuando se anexionaron territorios españoles-novohispanos para tomar posesión de la península de Florida? Quince años antes, en 1803, maquinaron para que Francia casi les regalara el territorio de Luisiana. ¿Esto es “grandeza” o “valerse de la ocasión” ante la debilidad geopolítica de estas dos naciones europeas?
¿Será la llamada Doctrina Monroe que afirma el principio de “America for americans”, es decir, todo el continente americano ( incluido Alaska al final de la Civil War o Guerra Civil) debe ser para los norteamericanos? Esto lo profetizó el Pdte. James Monroe en 1823. ¿Acaso el Dios de su billete verde ( “In God we trust”) les concedió el “Destino Manifiesto”, colonizando al Tejas mexicano y llevándoselo en 1836, cambiándolo por Texas y posteriormente anexarse más de 2 millones de hectáreas cuadradas mexicanas en la guerra injusta de 1846-1848? Así Zacarías Taylor, Winfield Scott, el general Kearney y su presidente James Knox Polk se posesionaron de California, Arizona, Nuevo México, Texas y parte de los actuales Nevada, Utah, Colorado, Kansas, Wyoming y Oklahoma…Esa presunta “grandeza” la rechazaron los irlandeses que conformaron “The Irish Brigade” al mando del capitán John O´Reilly, porque lucharon y murieron por México ante ese despojo, que siempre lamentaron “grandes”ciudadanos como Abraham Lincoln, Livermore, Thoreau y otros más. ¡Porque ellos sí lucharon por la verdadera grandeza de Norteamérica con auténtico espíritu bíblico-cristiano!
¿Será la invasión injusta del Comodoro Mattew Calbrait Perry con su Pdte. Millard en contra de Japón? Aquello forzó el comercio con ellos y la imposición de la denominada “Revolución Meiji” a fin de eliminar a los “samuráis” con sus “usos y costumbres” exclusivamente nipones del antiguo y casi mítico Cipango? Porque así sucedió con España en 1898, al derrotarla y apoderarse de Filipinas, Puerto Rico, Guam y Hawai. Lo mismo en 1903, al desmembrarle a Colombia lo que ahora conforma a Panamá, para facilitar la inauguración del Canal en 1914. ¿Avanzó así la “grandeza?
¿Será el apoyo de los petroleros de Texas a favor de Francisco I. Madero en 1910-1911 para eliminar al Pdte. y Gral Porfirio Díaz Mori al apoyar inversiones europeas en detrimento de la doctrina Monroe? Poco después repitieron la injusticia en febrero de 1913 con el “Pacto de la Embajada “ (Norteamericana) a fin de substituir al Pdte. Madero e imponer al Pdte. y Gral. Victoriano Huerta. También lo hicieron con el Pdte. Alvaro Obregón en 1923 para reconocerlo oficialmente a cambio de la firma de los Tratados de Bucareli sumamente lesivos para nuestro país…¿”Grandeza” geopolítica”?.
Por lo tanto, nos damos cuenta que esa presumible “grandeza” ha sido de hecho ( “De facto”) a costa de la disminución o “No Grandeza” de México y de otros países. Mucho de esto sucedió en los contextos de las dos grandes guerras mundiales del siglo pasado, con los Tratados de Yalta, las conferencias de Bretton Woods, el Fondo Monetario Internacional, la Guerra de Corea ( 1950-1953), la “Guerra Fría”, República Dominicana en 1965, la de Viet –Nam, “Guerra del Golfo” en 1991, Somalia en 1993, Norteamérica e Inglaterra en 1998 contra Irak y de manera especial contra el Islamismo a partir del 11 de septiembre del 2001 hasta la fecha…¿Sigue o seguirá la llamada “grandeza” que construye muros en lugar de puentes?
Tal parece que el lema en lengua latina del emblema norteamericano “E Pluribus Unum” ( “De muchos, uno y/la unidad”) se encuentra en serios problemas de disgregación o desmembramiento que fomenta el odio y la división social e internacional. Esto lo han proyectado explendentemente con su típico deporte del “American Football” o Fútbol Americano, cuya tesis muy polémica se expresa así: “Touch Down!”, es decir “Túmbalo para avanzar”…¡Esto en la Biblia, ante la cual juran los presidentes de allá, es inconcebible, impensable y nada cristiano!
*José Ignacio González Molina ejerce su ministerio en el Infonavit San Jorge. Pertenece al H. Consejo de la Crónica de la Cd. de Puebla. Ejerce la docencia en la Escuela Libre de Derecho. Difunde el programa “Suave Patria” en Radio-Puebla, 105.9 F.M. T.V. y radio en www.puebla.mx y podcastpueblafm.