• Uno de los cadáveres tenía la cabeza casi desprendida y estaba semidesnudo.
• Se presume que el caso está vinculado con el robo de hidrocarburo.

Odilón Larios Nava.- Un cuerpo con la cabeza casi desprendida y otro más con al menos cinco balazos, fueron abandonados y hallados a orilla de un camino de terracería, entre campos de cultivo, de san Francisco Ocotlán perteneciente al municipio de Coronango.
Aunque las investigaciones recién comienzan, una de las hipótesis es que el crimen podría estar vinculado con el robo de hidrocarburo, por la zona en donde fueron abandonados los cadáveres.
El encargado de efectuar las diligencias del levantamiento de los cadáveres, señalados como desconocidos 4 y 5, fue el agente del Ministerio Público de San Andrés Cholula, quien inició las investigaciones de rigor dentro de la averiguación previa correspondiente.
Personal de Servicios Periciales acudió para llevar a cabo la recolección de indicios y de esta manera tener elementos que abonen en las investigaciones para poder dar con los responsables de este doble crimen. Por la saña con que fueron ultimadas estas dos personas, se presume que fue obra de una banda perteneciente al crimen organizado.
El hallazgo lo hicieron alrededor de las 07:00 horas de este martes en camino Domingo Arenas a 200 metros de Camino Real en San Francisco Ocotlán. Cuando los encontraron, los cuerpos yacían justo atrás de la cajuela de un vehículo Honda, Acord, con placas de circulación YHJ-8484 del estado de Veracruz.
Uno de ellos presentaba por lo menos cinco impactos de bala en diferentes partes del cuerpo, se presume que éste fue ejecutado en ese lugar, por los rastros balísticos y manchas hemáticas halladas por las autoridades en el sitio.
El segundo muerto – al parecer el primero en ser asesinado cronológicamente – recibió una muerte más violenta ya que presentaba una lesión en la cabeza, la cual escindía su cráneo desde la nuca a la nariz, además de una lesión en el cuello, desde la parte de atrás, la cual casi le arranca la cabeza.
Se presume que el hombre que tenía la cabeza casi desprendida fue torturado y asesinado en otro lugar además que fue encontrado semidesnudo. Por su parte trasciende que el otro hombre fue llevado hasta el lugar donde fue encontrado el carro. Allí bajaron el cadáver que iba en la cajuela y lo tiraron al suelo, luego junto a él privaron de la vida al segundo varón.
Ambos son de edad adulta, uno de ellos de aproximadamente 50 años de edad, de complexión muy robusta y el otro parecía más joven.
Personal de la policía de Santa María Coronango acudió hasta el sitio para acordonar la zona en donde yacían los cadáveres y donde se encontraban los indicios. Sin embargo por órdenes de los representantes de la Fiscalía General del Estado (FGE), ordenaron ampliar el área hasta impedir que los representantes de la prensa pudieran realizar su trabajo de forma adecuada.

EL BLOQUEO A PRENSA DE LA FGE

Desde hace algunos meses el personal de la actual Fiscalía General del Estado, durante los levantamientos de cadáveres excede sus funciones para bloquear el acceso a la información a los representantes de los medios de comunicación.
Cabe señalar que se han registrado casos en que han transgredido derechos básicos como el libre tránsito por las calles, es decir que cierran calles aledañas al lugar donde ocurre un hecho delictivo o criminal, sin otro motivo que obstruir el trabajo de la prensa.
En este caso registrado en Coronango, inicialmente la policía municipal acordonó el área donde se encontraban los indicios, el vehículo y los dos cadáveres. El Coordinador de Ministerios Públicos de la FGE, ordenó a la policía de Coronango ampliar ese perímetro hasta cerca de 200 metros sobre Domingo Arenas.
Fue así como los representantes de los medios de comunicación al rodear la zona resguardada, cruzando por terrenos de cultivo donde no había ningún tipo de indicio que resguardar, obtuvieron un bloqueo por parte de los representantes de la FGE, mismos que ordenaron retirarlos.
Excediendo con ello las funciones e impidiendo el derecho a informar libremente, esta conducta reprobable y excesiva, es recurrente de la ahora FGE.