• Por la saña con la que fueron ultimados y otras características del crimen esa es una de las hipótesis de investigación.

Odilón Larios Nava.- Siguiendo el caso de la doble ejecución registrada el pasado martes en Santa María Coronango, autoridades han determinado como principal línea de investigación que los hechos pueden estar vinculados con una organización de la delincuencia organizada.
De acuerdo con las primeras deducciones que autoridades han seguido, debido al tipo de ejecuciones y por antecedentes de uno de los occisos, la primera línea de investigación continúa con la vinculación a la delincuencia organizada, probablemente con una organización dedicada al narcotráfico.
Por las primeras investigaciones se sabe que Antonio Romero Sánchez, de 20 años de edad, era originario del estado de Michoacán y Saúl Lendechy Sánchez, de 47 años de edad, originario de Veracruz; ambos eran yerno y suegro, respectivamente.
Los ahora finados tenían su domicilio en Lomas de Angelópolis, y según la Fiscalía General del Estado (FGE) se dedicaban a la compra venta de vehículos, por lo que ambas ejecuciones fueron asentadas por el Agente del Ministerio Público de San Andrés Cholula en la averiguación previa 347/2015.
De acuerdo con datos obtenidos en páginas de información jurídica, Saúl Lendechy, interpuso un amparo en contra de una posible orden de aprehensión por parte de autoridades federales. El amparo solicitado fue el 2564/2013, contra algún delito de carácter federal probablemente vinculado a delincuencia organizada.
LA CRUDEZA DE LOS HECHOS
Tal como se dio a conocer a través de este rotativo, los dos cadáveres fueron encontrados en el camino de terracería denominado Domingo Arenas, en santa María Coronango, donde los cuerpos de los hombres yacían afuera de una unidad Honda, tipo Acord, color negro, con placas del estado de Veracruz.
El mayor de los dos ejecutados, estaba semidesnudo, presentaba señales de tortura y una lesión que dividía su cabeza en dos, además una especia de cortada en el cuello por la parte de atrás la cual casi le desprendía el cráneo.
Por las condiciones en las que fue encontrado el cuerpo, se presume que lo mataron en otro lugar y luego lo llevaron encajuelado en el mencionado vehículo al lugar donde fue hallado.
Por su parte su yerno fue llevado con vida hasta el lugar donde fueron hallados los cuerpos, los asesinos sacaron el cadáver y después junto a él mataron a Antonio Romero, quien fue cocido de al menos cinco impactos de bala.
El tipo de ejecución, la forma, el mensaje que se envía al dejar los cuerpos afuera del vehículo y no en su interior, así como otros indicios, hacen presumir a las autoridades que el doble crimen puede estar vinculado a la delincuencia organizada, probablemente una banda dedicada al narcotráfico, pero dicha versión continúa, hasta el cierre de esta edición, sin ser confirmada.